Luego del descanso de Acción de Gracias, el Senado de Estados Unidos podría votar esta semana la reforma fiscal de Donald Trump, que ya fue aprobada por parte de la Cámara de Representantes. Sin embargo, persisten dudas, porque los senadores podrían optar por aprobar una versión propia de la reforma, lo que pondría a la iniciativa en un cono de sombras.

El proyecto del Senado baja el Impuesto de Sociedades de 35% a 20%, pero desde 2019

"Trump tendrá otra oportunidad para impulsar su agenda al máximo durante su reunión con los senadores republicanos prevista para hoy y el resultado de la votación podría producirse el jueves", indicaron los analistas de Thinkmarkets.

Los expertos de Deutsche Bank también esperan que esta votación se produzca esta semana. "La mayoría republicana no puede perder más de dos votos, por lo tanto, hay que estar atentos a aquellos senadores republicanos que son susceptibles al costo general de esta reforma y al impacto distributivo", indican en su informe.

Los republicanos cuentan con 52 de los 100 miembros del Senado. Como recuerda el Washigton Post, existe un número elevado de republicanos de la Cámara baja que no han mostrado su posición sobre este proyecto de ley, y existe un grupo que tiene un relación "fría" Trump. Desde el medio indican que el presidente de EE.UU.sigue siendo popular entre la base del Partido Republicano, y su apoyo se considera crucial para ayudar a que la ley de impuestos se convierta en ley.

Un estudio independiente sobre esta reforma indicó, al contrario de lo que afirman sus defensores, sus recortes de impuestos no estimularán suficiente crecimiento como para amortizarse. Tanto el proyecto del Senado como uno aprobado este mes por la Cámara de Representantes reducirían en, aproximadamente, 1,4 billón de dólares la recaudación federal en el transcurso de diez años, según el Comité Conjunto de Impuestos (JCT, por sus siglas en inglés).

El proyecto de ley del Senado reduciría el Impuesto de Sociedades del 35% al 20%, pero a partir de 2019. También reduciría los tipos a las ciudadanos y las familias pagan hasta 2025. Además,derogará el "mandato individual", la obligación establecida por Obamacare de que los residentes de Estados Unidos obtengan un seguro de salud.

La aprobación del proyecto de ley tributaria en el Senado no será suficiente. Si ese cuerpo legislativo da su visto bueno, algo que no está para nada garantizado, los legisladores republicanos de ambas Cámaras tendrían que llegar a un compromiso entre sus diferentes proyectos.