El Senado de Estados Unidos acordó avanzar hacia la votación del plan de infraestructura del presidente Joe Biden, aunque sin definir una fecha para el tratamiento de la iniciativa en el pleno de ese cuerpo legislativo.

Con una votación de 67 a 27, los senadores acordaron limitar el debate sobre el proyecto, lo que puede despejar la vía hacia su aprobación.

El Senado se reunió por segundo fin de semana consecutivo para tratar, antes del receso de agosto, este plan que busca invertir aproximadamente un billón de dólares durante los próximos ocho años para la reconstrucción de puentes, ferrocarriles, puertos y aeropuertos del país, según recuerda la agencia EFE.

Discusiones

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, abrió la jornada advirtiendo que permanecerán en sesión hasta que terminen su trabajo e indicó que pueden hacerlo "de la manera fácil o de la manera difícil".

Sin embargo, el líder de la minoría republicana del Senado, Mitch McConnell, -y uno de los ha promovido el proyecto- admitió que hay "muchas enmiendas pendientes" que mejorarían la legislación.

La votación tuvo lugar después de una semana de deliberaciones sobre las enmiendas individuales presentadas por los distintos senadores y luego de que hace una semana se lograra un acuerdo sobre el texto final, de 2.700 páginas.

La aprobación sería una gran victoria para Schumer, Biden y un grupo bipartidista de senadores que pasaron meses elaborando el paquete, y enviaría el proyecto de ley a la Cámara de Representantes, donde el partido demócrata cuenta con mayoría.

Críticas

El presidente estadounidense defendió en su cuenta de Twitter el acuerdo bipartidista de infraestructura como una "inversión histórica".

El mandatario aseguró que este proyecto, junto a su plan "Reconstruir mejor", permitirá crear en promedio "dos millones de empleos bien remunerados cada año durante la próxima década".

"No podemos permitirnos no hacerlo", agregó.

En marzo, Biden propuso una inversión de 2,3 billones pero la Casa Blanca tuvo que rebajarla ante las críticas de los legisladores republicanos.

Por su parte, el ex presidente Donald Trump consideró al plan de su sucesor en la Casa Blanca "una vergüenza" y advirtió a los representantes de su partido, el republicano, que le resultará "muy difícil respaldar a alguien lo suficientemente tonto como para votar a favor de este acuerdo".