En pleno brote del coronavirus en Italia, el Papa Francisco, volvió a suspender este viernes su agenda por un resfrío que el jueves ya lo había obligado a cancelar un encuentro con sacerdotes. Esta mañana y por segundo día consecutivo, el Santo Padre aplazó todas las audiencias oficiales, por lo que cumplirá con su trabajo desde su residencia. Según informó de manera oficial el Vaticano, sigue todavía "algo mal" de salud.

"El Santo Padre celebró misa esta mañana y al término, como de costumbre, saludó a los participantes, pero decidió posponer las audiencias oficiales de hoy", aseveró el vocero papal Matteo Bruni ante la consulta de Télam.

La respuesta de Bruni hace referencia a la tradicional misa que el pontífice celebra en la capilla de la residencia en la que vive dentro del Vaticano.

"Los encuentros en casa Santa Marta prosiguen regularmente", agregó el director de la oficina de Prensa de la Santa Sede, confirmando la suspensión de los encuentros oficiales del palacio Apostólico.

Este jueves, el sumo pontífice había cancelado "por una leve indisposición" un encuentro con sacerdotes que tenía previsto en la basílica San Juan de Letrán, fuera del Vaticano.

Jorge Bergoglio, de 83 años, tiene previsto partir el domingo hacia un retiro espiritual de seis días con los miembros de la curia romana en la ciudad de Ariccia, a 30 kilómetros del Vaticano.