La caída de las economías exigió a los estados desplegar paquetes de ayuda para los millones de afectados por la pandemia del coronavirus (Covid-19), lo que se ve reflejado en un déficit fiscal a nivel mundial. Sin embargo, un país pequeño de Oceanía logró superávit fiscal en medio de la debacle global.

Las economías de todo el mundo se vieron profundamente afectadas por la pandemia. En junio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que la actividad económica de América Latina y el Caribe se desplomará un 9,4 % este año, y una contracción del 4,9% en el PIB global en 2020.

Sin embargo, la minúscula isla de Vanuatu, un archipiélago del Oceano Pacífico que cuenta con 266.937 habitantes, logró ganarle no solo a la pandemia sino también al segundo peor ciclón de su historia gracias a la venta de ciudadanías. Esto le otorgó un superavit de unos impresionantes 33,3 millones de dólares. De hecho, a finales de junio, el gobierno había recaudado 62,6 millones de dólares, casi el 80% de los ingresos proyectados del programa para todo el año.

Por USD130.000 se puede ser ciudadano de Vanuatu

La ciudadanía de Vanuatu cuesta 130.000 dólares. Aproximadamente USD80 mil van directamente al gobierno, mientras que el resto queda con el agente, quien debe ser un ciudadano de Vanuatu nacido o naturalizado, y pagar un impuesto del 15% sobre sus ingresos.

Según The Guardian, al menos 650 personas han recibido la ciudadanía de Vanuatu gracias al programa desde principios de año. Los pasaportes de Vanuatu son solicitados porque permiten el acceso sin visa a la UE, el Reino Unido, Rusia, Hong Kong y otros estados que de otra manera serían difíciles de visitar para algunas nacionalidades.

De hecho, los datos de inmigración prepandémicos muestran que incluso cuando las fronteras estaban abiertas, muy pocas personas usaron su nueva ciudadanía para realmente establecerse en Vanuatu.

El rescate de la economía gracias a la venta de ciudadanías

En abril de este año, en medio de la pandemia, el ciclón Harold arrasó con siete de sus islas, una catástrofe que dejó sin energía a casi la totalidad del país y provocó daños por caso 100 millones de dólares.

Fue esta necesidad de reconstruir el país lo que llevó, en 2016, al primer ministro Charlot Salway a poner en marcha el plan de venta de ciudadanías.

Antes de 2020, el turismo y los servicios relacionados representaban gran parte de la actividad comercial en las dos ciudades más grandes, y un tercio de las personas con empleo formal: esas industrias se redujeron instantáneamente a casi cero por los cierres por coronavirus.

Los daños del cicló Harold en Vanuatu fueron de USD100 millones

Tras el anuncio del gobierno de su compromiso con el plan, el número de agentes autorizados para vender pasaportes se duplicó con creces. Más de 90 titulares de licencias figuran en el sitio web de la comisión de ciudadanía como agentes del programa de apoyo al desarrollo de Vanuatu.

Desde que comenzaron los programas de visas en 2016, Vanuatu ha acumulado reservas de efectivo sin precedentes que le han permitido al gobierno liquidar la mayor parte de sus deudas internas y pagar algunas deudas externas más rápidamente. A principios de este año, el departamento de finanzas pagó alrededor de USD13 millones en una deuda con China antes de lo previsto.

"El Gobierno tiene la intención de apoyar a los locales ampliando la oportunidad para que más locales se conviertan en agentes", dijo Ronald Warsal, ex diputado del partido gobernante. "Hemos sido devastados por la pandemia de Covid-19, así como por el ciclón tropical Harold. Esta oportunidad no solo apoya a nuestra gente, sino que también impulsa nuestra economía", declaró.

La ciudadanía de Vanuatu, objeto de polémica

Pese a la gran recaudación, no todo es color de rosas. Muchas personas que obtienen la ciudadanía lo hacen para llegar a un paraíso fiscal y otros son importantes criminales que escapan de la ley.

Por ejemplo, a cuatro ciudadanos chinos se les despojó sumariamente de la ciudadanía cuando se descubrió que habían sido objeto de una notificación roja de InterpolLas ciudadanías son objeto de grieta entre los vanuatenses. Por un lado están quienes consideran a estos ciudadanos como pares y por otro están quienes temen que Vanuatu pueda convertirse en territorio de criminales y estafadores.

El archipiélago está compuesto por unas 80 islas ubicadas en el Pacífico Sur, a 1.750 kilómetros del extremo nororiental de Australia. Como cientos de otros rincones del mundo, en el siglo XVII fue colonizado por España y a fines de siglo XIX fue conquistado por otras de las grandes potencias europeas, Francia e Inglaterra.