El Gobierno español evalúa la concesión de indultos a los presos del procés, que llevan tres años y medio en la cárcel y fueron condenados a penas de entre nueve y 13 años de cárcel por los delitos de sedición y malversación, durante el frustrado intento de independencia de Cataluña.

Según señala el diario español El País, si bien La Moncloa señala que "la decisión no está tomada", diversas fuentes del Ejecutivo coinciden en que tanto el sector socialista como el de Unidas Podemos se inclinan por conceder esos indultos no tanto como forma de consolidar la mayoría —aunque sin duda reforzará la relación con ERC, que tiene en la cárcel a su líder, Oriol Junqueras— sino sobre todo para tratar de salir del agujero político del procés y buscar un nuevo tiempo en Cataluña, que no esté condicionado por la prisión de sus principales dirigentes, entre ellos Jordi Sànchez, de Junts, el negociador clave del acuerdo con ERC en el Govern.

Tiempos

La decisión final la tomará el presidente, y diversas fuentes creen que llegará en el verano boreal, para generar menos tensión política, pero existiría consenso en el gobierno no solo a favor de los indultos sino también de la modificación del Código Penal para reducir la pena por el delito de sedición, algo que también beneficiaría a los presos del procés.

La decisión final la tomará el presidente, y diversas fuentes creen que llegará en verano, para generar menos tensión política, pero hay casi consenso en el Ejecutivo no solo a favor de los indultos sino también de la modificación del Código Penal para reducir la pena por el delito de sedición, algo que también beneficiaría a los presos del procés.

La reforma está lista y ha sido elaborada por la vicepresidencia primera, liderada por Carmen Calvo, pero espera la orden del presidente para ver la luz. Los indultos quedarán en manos de Juan Carlos Campo, ministro de Justicia, pero de nuevo son La Moncloa y Sánchez quienes marcan los tiempos.