El diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente Jair Bolsonaro, y su colega Bia Kicis, titular de la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara baja de Brasil, reivindicaron un acuerdo con Alternativa para Alemania (AfD), el partido de extrema derecha e islamofóbico alemán, durante una visita a Brasilia de la vicepresidenta de la fuerza germana, nieta de un Ministro de Adolf Hitler.

Ambos recibieron en San Pablo a Beatriz Von Storch, vicelíder de la AfD, primer partido de ultraderecha en ingresar, en 2017, al Parlamento alemán (Bundestag) desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La diputada es nieta de Lutz Graf Schwerin von Krosigk, Ministro de Finanzas de la Alemania nazi, pero esas referencias fueron obviadas en la publicidad del encuentro con Eduardo Bolsonaro y Kicis, ambos del ala ideológica más radicalizada de la ultraderecha brasileña.

"Excelente reunión con la diputada federal alemana Beariz Von Storch, quien también es vicepresidene del partido Alternativa para Alemania. Estamos unidos por ideales de defensa de la familia, protección de fronteras y cultura nacional", escribió Eduardo Bolsonaro, quien conduce una entidad global de derechas fundada por Steve Bannon, ex gurú de la derecha estadounidense representada por Donald Trump.

Por su parte, Kicis, quien comanda la comisión mas importante de Diputados y participó de actos que pedían la intervención militar en la corte suprema de justicia, dijo en las redes tras recibir a su colega alemana: "Los conservadores se están uniendo para defender valores cristianos y la familia".

Bolsonaro y el racismo

El Gobierno de Bolsonaro tuvo varios episodios vinculados al supremacismo estadounidense y el nazismo.

El último fue el del asesor internacional de Bolsonaro Filipe Martins, quien en una audiencia del Senado hizo un gesto de "W" con tres dedos haciendo un "OK", considerada una clave entre los supremacistas blancos norteamericanos, hecho por el cual se le abrió una investigación en la Cámara alta.

Entre otros,el caso más emblemático es el del exsecretario de Cultura Robero Alvim en enero de 2020, que grabó un video oficial copiando un discurso sobre "la cultura nacional heroica" del ministro de propaganda nazi, Joseph Goebbels.

Bolsonaro pronosticó "caos" si no se reforma el sistema electoral en 2022

Por otra parte, Bolsonaro advirtió el último jueves que habrá "caos" en Brasil si no se reforma el sistema electoral, luego que el diario O Estado de Sao Paulo publicara que el ministro de Defensa, Walter Braga Netto, amenazó con un golpe al Congreso para anular las elecciones de 2022 si no se modifica el voto con urnas electrónicas, lo que ya fue rechazado por la oposición.

La denuncia periodística causó un nuevo revuelo institucional en medio de un cambio de gabinete en el cual los militares pierden poder frente al ala política que domina el Congreso y que frena los múltiples pedidos de juicio político contra el presidente.

"Con bastante anticipación advertimos que no queremos el caos o tener problemas en la elecciones del año que viene", dijo Bolsonaro a la radio Banda B del estado de Paraná, al insistir en que los candidatos deben tener el derecho de tener un comprobante de papel de cada voto que se emite en las urnas electrónicas.

Bolsonaro adelantó que en pocos días presentará pruebas de un supuesto fraude en las elecciones presidenciales de 2014 en las que Dilma Rousseff se impuso ante Aecio Neves y agregó que en 2018 él debió haber vencido en primera vuelta y no en segunda ante Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores ( PT).

"La maquinita electrónica no dice cómo ser auditada. El conteo de los votos lo hacen seis personas en el Tribunal Superior Electoral, se hace sin transparencia. No podemos abrir esa oportunidad para que alguien con menos votos gane la elección", afirmó Bolsonaro, a contramano de la opinión de toda la oposición y la Justicia.

El mandatario alienta desde marzo el fantasma del fraude electoral con las urnas electrónicas, justo después de que se habilitara a participar en las próximas presidenciales al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, hoy favorito en las encuestas.