El líder de la Liga Nord, Matteo Salvini, planteó en la red social Twitter que la "responsabilidad moral" del ataque racista del sábado, en que un ex militante y candidato a concejal de su partido disparó sobre "italianos de color" e hirió a seis, recae sobre "aquellos que han llenado Italia de clandestinos".

"La inmigración fuera de control lleva al caos, a la rabia, al descontrol social. La inmigración fuera de control trae tráfico de droga, robos, rapiñas y violencia", agregó en la red social a solo un mes de las elecciones al gobierno de centroizquierda.

Por otro lado, Luca Traini, el ex militante xenófobo de 28 años que perpetró el ataque racista en la ciudad de Macerata y que guardaba material de propaganda nazi, declaró que había decidido "matar a todos" los inmigrantes tras escuchar el caso de una adolescente asesinada presuntamente por un nigeriano.

"Estaba viajando al gimnasio en el auto cuando en la radio escuché el caso de la chica de 18 años. Instintivamente volví a casa, abrí la caja fuerte y tomé la pistola. Decidí matarlos a todos", dijo Traini a los carabineros según la declaración a la que accedieron los diarios Repubblica y Corriere.