El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ser partidario de una barrera que permita ver a través de ella, después de inspeccionar los ocho prototipos del muro que quiere construir en la frontera con México.

Trump viajó ayer a la localidad de Otay Mesa, en la ciudad de San Diego, California, para revisar los modelos de barrera disponibles, en medio de protestas de ambos lados de la frontera contra la política inmigratoria del presidente.

Guiado por agentes de la Patrulla Fronteriza y otros funcionarios, Trump recibió detalles de los prototipos erigidos parcialmente.

El mandatario llegó a la zona limítrofe a bordo de una camioneta luego de abordar un helicóptero que tomó casi de inmediato tras aterrizar en California, en la primera visita que hace al estado desde que asumió el cargo.

Previo a su llegada a la frontera, Trump divulgó en Twitter un estudio de un centro de pensamiento ultraconservador que afirma que el muro que planea construir en la frontera con México se pagara "por sí solo".

"De acuerdo con el Centro de Estudios de Inmigración, los 18 mil millones de dólares para el muro se pagarán por sí mismos mediante la reducción de la importación de crimen, drogas e inmigrantes ilegales que suelen aprovecharse de los subsidios de desempleo", escribió Trump.

Sin embargo, nada indica hasta ahora que el "magnífico" muro una de las principales promesas de campaña esté cerca de ser construido.

El mandatario estadounidense ha insistido en numerosas ocasiones en que México será quien pague por la barrera, pero el gobierno del país vecino ha rechazado el planteo de manera enérgica.