En medio de un clima xenófobo que crece en Italia alimentado por el rechazo de la centroderecha a la llegada de más migrantes, el oficialista Partido Democrático se declaró "orgullosamente antifascista".

"Repetimos con fuerza que somos orgullosamente antifascista y que también lo es este país", afirmó en un acto de campaña el secretario general y candidato a primer ministro del PD, Matteo Renzi.

De visita en su ciudad natal, Florencia, Renzi prometió que "toda la fuerza política firmará un código antifascista" que es rechazado por el líder de la xenófoba Lega Nord, Matteo Salvini.

Los cruces entre los dos candidatos a premier se da en medio de un agitado clima político en Italia con miras a las elecciones de marzo, para las que según todas las encuestas la mega alianza de centroderecha que integra la Lega aparece en primer lugar.

En ese marco, Salvini sugirió en los últimos días que el fascismo "hizo cosas buenas"; luego dio a entender que para su fuerza el Islam es anticonstitucional y aseguró que el tiroteo antimigratorio de inicios de mes en Macerata es "responsabilidad moral" de la política de acogida de migrantes del PD.

En ese contexto, una encuesta reciente reveló que solo uno de cada tres jóvenes italianos está de acuerdo con una política de "integración plena" de inmgrantes, mientras que el aliado de Salvini Silvio Berlusconi calificó como una "bomba social" a los refugiados y pidió echar a 600.000.