Los peluqueros de Kibera, uno de los barrios marginales más grandes de Kenia, diseñaron un nuevo estilo de peinado. Con gruesos mechones de pelo, muy separados entre sí, lograron emular la forma del coronavirus bajo un microscopio y el corte, por práctico y económico, se convirtió el furor entre los más chicos.

El peinado cuesta 50 shillings, equivalente a medio dólar. Un corte común, en cambio, cuesta entre 300 y 500 shillings. El bajo y económico precio se estableció al tener en cuenta los graves problemas económicos que enfrenta el país africano ante la crisis global por la pandemia. El aislamiento, además, ha causado un parate económico que ha afectado a una gran parte de los trabajadores.  

El peinado es uno de los preferidos por las madres. Su precio lo hace accesible, y además funciona a modo de concientización"Es simple y muy barato que cada persona lo haga", informó a Reuters la estilista Diana Andayi. El aspecto está adaptado de estilos similares que ha visto en Nigeria.

Una estilista de 24 años asegura que "algunos adultos creen que el coronavirus no es real, pero la mayoría de los niños parecen ansiosos por desinfectarse las manos y usar máscaras". Ante esta disyuntiva, surgió la idea de hacer el peinado con la forma de las proteínas de la espiga que existen en la membrana del coronavirus. 

El salón Mama Brayo, según informa Reuters, tiene a tres trenzadoras de belleza que han logrado reproducir el estilo en cientos de niños. Para poder hacerlo similar a las puntas del Covid-19, primero separan el cabello en 12 secciones. Luego cada sección es retorcida y envuelta en un hilo negro. De esta manera sobresale para arriba y para los costados.

Las restricciones de movilidad en Kenia no afectaron a los salones de belleza, los cuales pueden seguir funcionando. Sin embargo, y como es normal, la recaudación de estos centros ha bajado considerablemente. La demanda, confirman a Reuters, sigue siendo muy baja. La recaudación es cuatro veces menor a lo que era antes de la pandemia.

El número de casos confirmados en Kenia es de casi 700 el lunes y 33 personas han perdido la vida a causa de la pandemia. Sin embargo, la falta de pruebas podría estar aminorando la cantidad real de registros. Como en otros países, los barrios marginales elevan preocupaciones ante la facilidad de las transmisiones y la falta de recursos para poder tratar los casos.

El nuevo estilo concientiza y abarata costos. Desde algunas peluquerías, además, esperan que este corte pueda impulsar los negocios y, quién sabe, imponer una nueva moda en el continente africano.