El desempleo en Estados Unidos trepó 10,3 puntos porcentuales sólo en abril hasta ubicarse en 14,7%, como consecuencia de la oleada de despidos a raíz de la pandemia de coronavirus, informó hoy el Departamento de Trabajo de la mayor economía del mundo.

El nivel de desempleo en EEUU pasó del 4,4% en marzo pasado al 14,7% en abril, el mayor incremento de este indicador hasta la fecha, y sin precedentes desde la Gran Depresión de 1930, según publicó la agencia de noticias Telam.

El informe precisó además que en abril pasado se destruyeron 20,5 millones de empleos.

Los más afectados fueron los sectores de hostelería y restauración, con más de 7,6 millones de empleos destruidos, seguidos por el comercio minorista con 2,1 millones de empleos, y el sector manufacturero con 1,3 millones de puestos de trabajo menos.

El número de desempleados aumentó en 15,9 millones hasta un total de 23,1 millones, en línea con la paralización económica generada para contener los contagios.

En tanto, el primer cálculo de evolución del producto bruto interno (PBI) del primer trimestre del año registró una contracción del 4,8%, pero se espera que las cifras del segundo trimestre sean peores.

De acuerdo con las últimas cifras, Estados Unidos alcanzó 1.254.740 de casos confirmados de coronavirus y la de 75.543 fallecidos, de acuerdo al recuento independiente de la Universidad John Hopkins.

En todo el país superaron la enfermedad al menos 195.036 personas, por lo que quedan activos algo menos de un millón de casos.

El estado de Nueva York se mantiene como el gran epicentro de la pandemia en el país con 327.469 casos confirmados y 26.144 fallecidos. Solo en la ciudad de Nueva York han muerto 19.540 personas.

A Nueva York le siguen su ciudad vecina Nueva Jersey, con 133.991 casos confirmados y 8.807 fallecidos, Massachusetts con 73.721 positivos por coronavirus y 4.552 muertos y el estado de Illinois, que ha reportado 70.871 contagios y 3.111 decesos.

También están en la lista de grandes concentraciones de muertes Michigan, con 4.345; Pensilvania, con 3.589, y Connecticut, con 2.797.

El balance provisional de fallecidos -75.543- sigue por debajo de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes; pero ha superado ya los cálculos más optimistas que hizo "a posteriori" el presidente Donald Trump, de entre 50.000 y 60.000 fallecidos.

El último domingo, sin embargo, el presidente admitió que la cifra estará entre 75.000 y 100.000, al tiempo que defendió la decisión de múltiples estados de eliminar gradualmente las medidas de confinamiento pese a reconocer que provocará algunas muertes.

El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para comienzos de agosto la crisis habrá dejado más de 134.000 muertes en Estados Unidos.