El gobierno brasileño planifica una "reconstrucción" en la pospandemia de coronavirus con la utilización de un millón de jóvenes pobres en los cuarteles del Ejército para ser entrenados, trabajar en obra pública y recibir educación política por parte de los militares, a cambio de una paga de 200 reales, unos 36 dólares mensuales.

Así lo reveló el ministro de Economía, Paulo Guedes, en la reunión de gabinete del 22 de abril pasado, divulgada por orden de la corte suprema que investiga si el presidente Jair Bolsonaro cometió obstrucción de la justicia, para manipular a la Policía Federal y proteger a su familia y amigos en investigaciones.

El plan está siendo diseñado por Guedes, y el ministro de Defensa, general Fernando Azevedo e Silva, además del vicepresidente Hamilton Mourao, también un general retirado.

"Nosotros sabemos el camino para donde ir (en la pospandemia). Si el mundo vuelve diferente, tendremos capacidad de adaptación. Por ejemplo, ya hemos conversado muchas veces con el ministro de Defensa. Podemos absorber un millón de jovenes aprendices en los cuarteles brasileños. Un millón a 200 reales, tal vez 300, lo que vale un plan social de Bolsa Familia", dice Guedes en la reunión.

"Este joven es un voluntario para construir caminos, para hacer una cosa o la otra. Eso cuesta 200 reales por mes (36 dólares). Si uno los contrata por eso durante diez meses no es nada, son 2.000 millones de reales, no es nada. Alemania hizo eso en la reconstrucción", afirma Guedes, quien resaltó que habló con sus colegas del Grupo de los 20 y que les avisó que Brasil "va a sorprender al mundo" en la pospandemia y que los planes de ajuste fiscal van a continuar pese a que habrá que aumentar el déficit "como nunca" en 2020.

"En esta confusión aprovechamos para poner la granada en el bolsillo del enemigo: dos años sin aumento de salario", dijo en referencia al plan de Bolsonaro negociado con los gobernadores para promulgar una ley que hasta 2021 congele paritarias y reajustes automáticos en el sector público.

El ministro Guedes también le dice al jefe de gabinete, general Walter Braga Netto, que en los planes de auxilio por el freno de la actividad económica de la pandemia el gobierno ganará dinero si ayuda a las grandes empresas. "Vamos a disponer de dinero y vamos a ganar dinero prestando. Vamos a ganar dinero usando recursos públicos para salvar a las grandes compañías. Ahora, vamos a perder dinero salvando a las empresas pequeñas", apuntó Guedes.

En otro trecho, el ministro Guedes se queja porque ni siquiera con los liberales al comando del Banco do Brasil (BB), la entidad financiera y pública más grande del país, se pueden llevar adelante las modificaciones que les gustaría. "El Banco do Brasil no tiene otro destino que ser privatizado", dijo Guedes, a lo que Bolsonaro repite algo que ya dijo públicamente: "Sólo en 2023".

El 31 de diciembre de 2022 termina el actual mandato del mandatario, que tiene derecho a una reelección.