El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, recibió ayer a líderes ultraderechistas antes de una cita clave con la canciller Angela Merkel y el líder socialdemócrata Martin Schulz para estudiar las posibilidades de formar gobierno.

Los dirigentes de Alternativa para Alemania (AfD) en el Bundestag (Cámara baja) Alice Weidel y Alexander Gauland entraron así por vez primera como invitados a la sede de la Presidencia, después de que en las últimas elecciones su formación lograra el 12,6 % de los votos y 92 escaños.

El partido nacionalista se convirtió de esa manera en el primero en tener representación en el Congreso alemán desde la Segunda Guerra Mundial.

La reunión con Steinmeier se enmarca en la ronda de contactos abierta por el presidente con todos los grupos, incluidos los que están descartados como socios por el resto del espectro parlamentario, después de que fracasaran las negociaciones de Merkel con liberales y verdes para formar gobierno.

Pero la cita clave se produjo horas después, cuando Merkel, Schulz y el líder conservador bávaro Horst Seehofer, aliado de la canciller, se reunieron con el mandatario, 10 semanas después de las elecciones y ante la evidencia de que solo ellos pueden negociar un gobierno estable para la primera economía europea.

La líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el del Partido Socialdemócrata (SPD) y el de la Unión Socialcristiana bávara (CSU) acudieron a su cita con Steinmeier para tantear salidas que eviten nuevas elecciones.

Es la primera vez que Merkel y Schulz se sientan a la misma mesa desde las elecciones del 24 de septiembre pasado, cuando el SPD obtuvo los peores resultados de su historia y decidió ir a la oposición para regenerarse, en palabras de su líder.