El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, recibirá mañana a la delegación norcoreana que llega al país para participar de los Juegos Olímpicos de Invierno y que incluye a la hermana del líder norcoreano, Kim Jong-un, como parte del acercamiento entre los vecinos y enemigos por el evento deportivo.

La delegación deportiva del Norte, cuya invitación a los juegos de PyeongChang fue acordada por las dos Coreas en el marco de una abrupta distensión tras meses de creciente hostilidad, asistirá a la ceremonia de apertura de los juegos, mañana, horas después de que lleguen al aeropuerto internacional de Incheon en un jet privado.

El vocero de Moon, Kim Eui-kyeom, confirmó que el presidente ofrecerá un almuerzo al contingente norcoreano el sábado al mediodía, donde se verá con Kim Yo-jong, la hermana de Kim, considerada una de las personas de más confianza del mandatario norcoreano.

La delegación de Corea del Norte la encabezará Kim Yong Nam, el jefe de Estado ceremonial del país

En rigor, el encuentro será la primera visita oficial al Sur de un miembro de la familia gobernante de Corea del Norte desde la Guerra de Corea de 1950-53.

La delegación de Corea del Norte estará encabezada por Kim Yong Nam, el jefe de Estado nominal del país y el funcionario norcoreano de mayor rango que jamás haya visitado el Sur.

También incluirá al presidente del Comité Nacional de Orientación Deportiva, y Ri Son Gwon, el presidente de la agencia del Norte que se ocupa de cuestiones interinstitucionales, informó la agencia de noticias EFE.

La participación de Corea del Norte en los JJOO, acordada por Seúl y Pyongyang en dos reuniones bilaterales realizadas en enero, sucede después de un año de fuertes tensiones por el plan militar norcoreano que incluyó ensayos misilísticos y uno nuclear.

Estados Unidos adoptó una posición crítica por la participación y acusó a Pyongyang de utilizar el evento deportivo como plataforma propagandística y anticipó que su país promoverá nuevas sanciones, "las más fuertes" hasta ahora, contra el país comunista.

En el rincón contrario, China celebró el acercamiento entre las Coreas, aunque lo consideró insuficiente para hablar de paz.

"Recientemente los dos lados de la península han tenido una interacción positiva en los preparativos para los JJOO de invierno, y como vecinos apoyamos que esto haya acabado con la situación de punto muerto y alivie las tensiones en la península" destacó el canciller chino, Wang Yi, durante una conferencia de prensa en Beijíng.