El endurecimiento de las sanciones de Occidente contra Rusia por la guerra de Ucrania ha provocado el desplome de la moneda rusa, lo que ha llevado al banco central a tomar medidas drásticas. El rublo se desplomó el lunes, alcanzando nuevos mínimos históricos frente al dólar y el euro. El banco central ruso duplicó su tipo de interés clave para fortalecer su moneda, y se vio afectado por más sanciones occidentales.

En los últimos días, el rublo ya se había desplomado a causa de la guerra. Desde entonces, se han formado largas filas frente a los cajeros automáticos rusos. La gente se apresura a retirar sus rublos ahorrados y cambiarlos por moneda extranjera antes de que los tipos de cambio bajen aún más.

Los rusos de a pie se enfrentaron a la perspectiva de precios más altos y viajes al extranjero restringidos, ya que las sanciones occidentales por la invasión de Ucrania hicieron que el rublo cayera en picada, lo que llevó a los depositantes inquietos a hacer cola en los bancos y cajeros automáticos el lunes en un país que ha visto más de un desastre monetario en la era postsoviética.

Una fuerte devaluación del rublo supondría un descenso del nivel de vida del ruso medio, según economistas y analistas. Los rusos siguen dependiendo de una multitud de bienes importados, y es probable que los precios de esos artículos se disparen, como los iPhones y las PlayStations. Los viajes al extranjero serán más caros, ya que sus rublos compran menos moneda en el extranjero. Y en las próximas semanas se producirá una agitación económica más profunda si las sacudidas de los precios y los problemas de la cadena de suministro hacen que las fábricas rusas cierren debido a la menor demanda.

La vida cotidiana ya se encuentra muy afectada. Algunas frutas, por ejemplo, que no se pueden cultivar en Rusia "van a ser de repente mucho más caras".

El departamento de transporte público de Moscú advirtió a los residentes de la ciudad durante el fin de semana que podrían experimentar problemas con el uso de Apple Pay, Google Pay y Samsung Pay para pagar las tarifas porque VTB, otro banco ruso que enfrenta sanciones, maneja los pagos con tarjeta en el metro, los autobuses y los tranvías de Moscú.

La moneda rusa se desplomó cerca de un 30% frente al dólar estadounidense después de que los países occidentales anunciaran medidas sin precedentes para bloquear a algunos bancos rusos del sistema internacional de pagos SWIFT y restringir el uso por parte de Rusia de sus enormes reservas de divisas. El tipo de cambio se recuperó posteriormente tras la rápida actuación del banco central ruso, que aumentó las tasa de interés.

La presión económica se hizo más fuerte cuando Estados Unidos amplió las sanciones para inmovilizar cualquier activo del banco central ruso en Estados Unidos o en manos de estadounidenses. El gobierno de Biden estimó que la medida podría afectar a "cientos de miles de millones de dólares" de financiación rusa.

Los rusos, temerosos de que las sanciones asesten un duro golpe a la economía, acudieron en masa a los bancos y cajeros automáticos durante días, con informes en las redes sociales sobre largas colas y máquinas agotadas. Los ciudadanos de algunos países de Europa central también se apresuraron a sacar dinero de las filiales del banco estatal ruso Sberbank, después de que la matriz rusa se viera afectada por las sanciones internacionales.