La iglesia de Jerusalén donde según los cristianos fue enterrado Jesús permaneció ayer cerrada por segundo día en protesta contra medidas impositivas adoptadas por Israel y en rechazo a un polémico proyecto de ley, para decepción de miles de peregrinos que visitan a diario el santuario.

En una medida altamente inusual, los principales líderes cristianos de la Ciudad Santa cerraron ayer la iglesia del Santo Sepulcro para tratar de presionar a las autoridades israelíes a derogar nuevas disposiciones municipales para obligar a las Iglesias a pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), del que estaban exentas.

Las iglesias cristianas de Jerusalén también exigen la retirada del Parlamento israelí de un proyecto de ley que permitiría al Estado judío expropiar las propiedades eclesiásticas arrendadas a compañías privadas.

Con acusaciones contra Israel de haber lanzado un "ataque contra la presencia cristiana en Tierra Santa", los líderes religiosos dijeron que el Santo Sepulcro, considerado el sitio más sagrado del mundo para los cristianos, seguirá cerrado hasta nuevo aviso.

Autoridades eclesiásticas dijeron ayer que no estaba claro cuándo reabrirá, dependiendo de discusiones en curso entre líderes cristianos y autoridades israelíes.

La iglesia, construida en el lugar donde la tradición cristiana sitúa la crucifixión, la sepultura, la resurrección y ascensión al cielo de Jesucristo, se ubica dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalén este, el sector de la ciudad de mayoría musulmana, que Israel se anexó hace décadas.

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, dijo a periodistas en Bruselas que esperaba "que pueda hallarse una solución rápidamente".

"Jerusalén es una ciudad santa para las tres religiones monoteístas. El estatus especial y el carácter de la ciudad deben ser mantenidos y respetados por todos", agregó.

El alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, dice que las iglesias deben a la municipalidad 650 millones de shekels (186 millones de dólares) en impuestos a sus propiedades.

El alcalde subrayó que todas las iglesias cristianas están, ellas mismas, exentas de los impuestos, y que los nuevos cambios afectan solo a establecimientos como "hoteles, salones y comercios" propiedad de las distintas denominaciones cristianas pero alquiladas a empresas privadas o particulares.

Se espera que las visitas al Santo Sepulcro crezcan para la Pascua, que cae el 1 de abril para los cristianos de Occidente y el 8 de abril para los cristianos ortodoxos.