El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a los países ricos abrir nuevas vías legales para la migración para evitar tanto el tráfico de personas como la economía sumergida.

"La migración impulsa el crecimiento económico, reduce la desigualdad, conecta sociedades diversas y nos ayuda a manejar las olas demográficas de aumento y descenso de la población", subrayó.

Guterres hizo ese llamamiento durante la presentación del informe "Haciendo que la migración funcione para todos" ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

El informe servirá de base para la negociación este año del Pacto Mundial para una Migración Segura, Regular y Ordenada, que deberá concretarse en una cumbre en Marruecos a final de año y de la que se descolgó Estados Unidos.

Guterres destacó que la mayoría de migrantes viven y trabajan "legalmente" pero que "todavía muchos viven en las sombras, desprotegidos por las leyes e incapaces de contribuir por completo a la sociedad", e incluso una "desesperada minoría" aún se ve obligada a "poner en riesgo sus vidas" para cruzar las fronteras.

El secretario general defendió que una política migratoria más abierta "maximiza los beneficios" de la migración y, a la vez, "acaba con los abusos y los prejuicios que convierten la vida de una minoría de migrantes en un infierno".

Para Guterres, los países que establecen "obstáculos mayores a la migración se están autolesionando económicamente" al imponer "barreras" al trabajo legal y, sin quererlo, "alientan la migración ilegal".