Elon Musk pierde un nuevo cohete de Space X tras registrarse la explosión del prototipo de nave espacial Starship SN11 en el estado norteamericano de Texas.

El incidente fue informado por la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio ( NASA) y la compañía propiedad del multimillonario sudafricano. De acuerdo con los primeros reportes, la nave espacial explotó en medio del vuelo de prueba durante el aterrizaje.

"La alimentación se congeló durante el vuelo medio, haciendo que explotara y pedazos de la nave cayeran por todos los alrededores", detallaron desde la agencia aeronáutica y aeroespacial.

Lejos de lamentar por las perdidas en inversión, Musk optó por bromear en redes sociales para referirse al fracaso. 

“¡Al menos el cráter está en el lugar correcto!”, deslizó. 

Se trata de la cuarta fallque tuvo lugar durante una prueba de vuelo a gran altitud. Se estimaba que el cohete tuviera un ascenso de aproximadamente varios kilómetros de altitud.

La nave Starship y el cohete Super Heavy de SpaceX, denominados colectivamente Starship, representan un sistema de transporte totalmente reutilizable diseñado para llevar tanto a la tripulación como a la carga a la órbita terrestre, la Luna y Marte.