Elon Musk toma el control del Gobierno y alarma tanto a demócratas como a republicanos
Los representantes del magnate accedieron a sistemas de pago del Tesoro y documentos sensibles. La movida genera alarma a diestra y siniestra
Elon Musk no pierde el tiempo. El empresario convertido en asesor estrella de Donald Trump ya desplegó una ofensiva sin precedentes para tomar el control de distintos sectores del gobierno de Estados Unidos, para lo que exigió tener acceso a información confidencial en agencias federales y delineando planes para recortar gastos que considera superfluos.
En una de sus primeras jugadas, los representantes de Musk consiguieron acceso directo a un sistema de pagos del Departamento del Tesoro que mueve billones de dólares al año. También lograron ingresar a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), después de un altercado con los encargados de seguridad.
Este avance se inscribe en una estrategia más amplia con la que el magnate busca reconfigurar la burocracia estadounidense a su medida, lo que desató una ola de críticas desde ambos lados del espectro político, reveló The Wall Street Journal.
“Esto es completamente inédito”, afirmó Richard Painter, exabogado de ética de la Casa Blanca durante la administración de George W. Bush. “Nunca he visto algo parecido”, agregó.
El plan de Musk opera a través del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés), un organismo inicialmente concebido como un consejo asesor externo. Sin embargo, una orden ejecutiva de Trump transformó al grupo en una estructura dentro del poder ejecutivo. Hasta ahora, la Casa Blanca no reveló quiénes integran el equipo ni sus posibles conflictos de interés. Tampoco se ha informado sobre los contratos cancelados bajo su dirección.
Musk, que en los últimos días se mostró hiperactivo en X (antes Twitter), anunció que bloqueará ciertos subsidios del Departamento de Salud y Servicios Humanos. También afirmó, sin pruebas, que grupos terroristas recibieron fondos a través del Tesoro, aunque la institución posee un sistema de verificación para impedir tales transferencias.
Mientras tanto, en el Congreso crece la preocupación. Legisladores demócratas y republicanos advierten que Musk y su equipo están tomando decisiones sin la autorización del Parlamento y que, en algunos casos, podrían beneficiarse financieramente de las medidas de DOGE.
El asalto a USAIDEl sábado, cerca de ocho enviados de Musk irrumpieron en la sede de USAID en Washington, y exigieron acceso a pisos y sistemas clasificados. Los responsables de seguridad intentaron bloquear el paso, pero dos de ellos fueron puestos en licencia administrativa por no acatar las órdenes.
Fuentes de la agencia y del Congreso indicaron que los enviados de Musk lograron ingresar a la Secretaría Ejecutiva, un centro clave para la comunicación y coordinación del organismo, así como a la oficina del asesor general. También intentaron acceder a la oficina del Inspector General, aunque no está claro si lo consiguieron, remarcó The Wall Street Journal.
Algunos informes sugieren que tuvieron acceso a información clasificada, aunque se desconoce con qué intención ni si cuentan con las credenciales de seguridad necesarias. En paralelo, Matt Hopson, jefe de gabinete de USAID designado por Trump, renunció a su cargo.
Desde la Casa Blanca, el portavoz Steven Cheung negó los informes sobre el acceso de DOGE a documentos sensibles y calificó las noticias como “fake news”. Sin embargo, una carta enviada el sábado por legisladores demócratas al secretario de Estado, Marco Rubio, expresó “profunda preocupación” por la posible exposición de archivos confidenciales y datos personales de empleados de USAID.
Desmantelamiento en tiempo realLa intromisión en USAID ocurre en paralelo con una campaña pública de Musk para desmantelar la agencia, que cuenta con 10.000 empleados y un presupuesto de 40.000 millones de dólares anuales. En sus publicaciones, Musk la ha tildado de “organismo criminal” y ha prometido su cierre.
La administración Trump ya prepara una orden ejecutiva para absorber USAID dentro del Departamento de Estado. Mientras tanto, su sitio web oficial fue desactivado y redirigido a una subsección de la web del Departamento de Estado. También se eliminó su cuenta de X, dejando el mensaje: “Esta cuenta no existe”.
Acceso al TesoroEl viernes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, autorizó a los representantes de DOGE a acceder al sistema de pagos de la institución. Este mecanismo canaliza pagos de seguridad social, reembolsos fiscales y subsidios federales, por lo que su gestión suele estar en manos de funcionarios de carrera.
Varios exfuncionarios del Tesoro, que trabajaron en administraciones tanto republicanas como demócratas, expresaron su asombro ante la decisión. Afirmaron que jamás había ocurrido algo similar y advirtieron que la red de pagos contiene transacciones de seguridad nacional que requieren autorizaciones especiales para su consulta.
Tom Krause, director ejecutivo de Cloud Software Group y aliado de Musk, lideró las negociaciones para obtener el acceso y está entre los que podrían manejar el sistema.
Mientras tanto, Musk sigue usando X como su trinchera. En un intercambio con Mike Flynn, exasesor de seguridad nacional de Trump, Musk afirmó que su equipo estaba “apagando rápidamente” pagos ilegales. También atacó al senador republicano Todd Young, a quien llamó “puppet del deep state” (marioneta del Estado profundo), aunque más tarde borró el mensaje y se retractó tras conversar con el legislador.

