Los empresarios gemanos instan a Berlín a apresurarse para la formación de un nuevo gobierno ya que "las decisiones internacionales no esperan a que nuestra política vuelva al trabajo".

Así lo aseguró el presidente de la federación de empleadores (BDA) Ingo Kramer. En tanto que el CEO de Handwerkskammer, Hans Peter Wollseifer, opinó que "para las empresas, este estancamiento prolonga la incertidumbre".

Los distintos sectores esperaban la continuación de un fuerte crecimiento para este año, crecimiento que con la parálisis ejecutiva de Berlín está siendo puesta en duda. Se está perdiendo la participación alemana en importantes decisiones, advierten las asociaciones.

Las declaraciones fueron hechas horas antes de que la canciller Angela Merkel iniciara la primera jornada oficial de reuniones con el Partido Socialdemócrata (SPD), que se extenderán hasta el jueves, y en las que se definirá si es viable una nueva gran coalición de gobierno, a más de tres meses de los comicios realizados el 24 de septiembre.

"Creo que podemos lograrlo", aseguró la canciller, que se mostró "optimista" en su segundo intento de formar gobierno, después de fracasar las conversaciones que mantuvo durante casi cinco semanas con liberales y verdes.

Según el presidente de la Federación de la Industria alemana (BDI) Dieter Kempf a la agencia Reuters: "No sabemos en qué dirección van los impuestos, las contribuciones a la Seguridad Social, la inversión en digitalización o en asuntos europeos: destino y ruta son desconocidos". Y recordó que tal y como dice Wollseifer, "las consecuencias negativas (del estancamiento político) se encuentran principalmente en las oportunidades perdidas".

La cuestión que se debe dilucidar es si se firma una gran coalición como la de la legislatura pasada, como quiere Merkel, una opción previsible y estable, o si se busca una modalidad nueva y más incierta que permita más flexibilidad al SPD, que cree que ser socio minoritario de los conservadores los perjudica.