Los aranceles internacionales están frenando la expansión de los negocios, lo que representa un obstáculo mayor que las barreras fiscales, el costo del transporte de mercancías o el cumplimiento de las normas locales, según una encuesta entre 1.500 líderes empresariales de EE.UU., México y Canadá.

El 53% de los encuestados por TMF Group, una empresa de servicios profesionales con sede en Ámsterdam, vio los aranceles como el factor más importante que obstaculiza la expansión del negocio.

Un 47% de los líderes empresariales de EE.UU. dijeron que México sería el socio comercial más importante para las empresas estadounidenses en los próximos cinco años, en comparación con solo 29% que vio a China en ese papel, según la encuesta.

Los líderes empresariales mexicanos, por el contrario, fueron más optimistas con China, con 64% que lo cataloga como su principal socio comercial en los próximos cinco años, justo por delante de EEUU con 63 por ciento. No hubo cifras de comparación disponibles ya que la encuesta no se realizó el año pasado.

Mark Weil, director ejecutivo de TMF Group, dijo que la encuesta reflejaba claramente las crecientes preocupaciones sobre la guerra comercial entre EEUU y China, ahora en su segundo año, con un sentimiento empresarial deprimido e incertidumbre sobre las decisiones de inversión.

Pero dijo que era demasiado pronto para pronosticar un desacoplamiento duradero de las economías de EEUU y China, las dos más grandes del mundo.

"Hay bastante ruido a su alrededor, pero ¿es duradero?" le dijo a Reuters. "Está impulsado por decisiones políticas que se pueden cambiar".

El Fondo Monetario Internacional pronostica que los aranceles ya impuestos o planificados por Estados Unidos y China reducirán 0.8% de la producción económica mundial en 2020.

Acuerdo comercial

Casi 70% de los líderes empresariales encuestados esperan que los tres países ratifiquen un nuevo acuerdo comercial entre EEUU, México y Canadá (T-MEC), y ese número saltará 88% en México, el único país cuya legislatura ha ratificado hasta ahora.

Los países firmaron el acuerdo el año pasado, pero debe ser ratificado por las legislaturas de los tres para que surta efecto.

Un 57% de los líderes empresariales encuestados esperan que el T-MEC tenga un efecto económico positivo en sus países, y 61% espera que más compañías extranjeras inviertan en sus mercados si el acuerdo se ratifica rápidamente, mostró la encuesta de TMF.

Weil dijo que América del Norte era una de las áreas de libre comercio más grandes del mundo, y que la ratificación del T-MEC tendría enormes ramificaciones para los tres países y el mundo en general.

"La clave es no sentarse y observar pasivamente el desarrollo del proceso político", dijo Weil. "Incluso con un acuerdo, las empresas que deseen exportar o invertir enfrentarán complejidades, por lo que es aconsejable comenzar la planificación de contingencia ahora para ambos escenarios: ratificación y fracaso".