Unas 440 empresas trasladaron su sede social fuera de Catalunya durante el primer semestre de 2019, contra 324 que decidieron establecerse en esa comunidad autónoma en el mismo periodo.

Así lo informó la Federación de Empresarios de la Pequeña y Mediana Empresa de Catalunya (Fepime) durante la presentación de la cuarta edición de su informe de la situación económica y laboral de las pymes catalanas.

La presidenta de Fepime, Maria Helena de Felipe, destacó que si bien fue negativo, el saldo fue "muy inferior" al registrado en el primer semestre de 2018 (-2.072 empresas) por la situación política.

El informe detalla que 50 de las empresas que instalaron su sede en Catalunya en el primer semestre de 2019 se habían trasladado a Madrid y Valencia, lo que es un síntoma de mayor "confianza para los mercados", según Fepime.

Debido a la fuga de empresas entre 2017 y 2018, la facturación de las empresas que trasladaron su sede fuera del territorio catalán dejaron un saldo negativo de ventas en Catalunya de 27.778,52 millones de euros en 2017 y de 14.878,5 millones en 2018.

Respecto a la creación de empresas, en Catalunya se registraron 13.967 nuevas sociedades mercantiles hasta septiembre, un 2,82% más con respecto al mismo periodo del año anterior, y se disolvieron unas 1.482, es decir, un 2,24% menos en términos interanuales.