Las mujeres chilenas padecen con mayor fuerza que sus congéneres masculinos los efectos de la pandemia de Covid-19.

Ellas tienen un mayor contacto con pacientes de Covid-19, tanto por representar gran parte del personal de salud como por ser quienes en los hogares llevan el peso del cuidado de niños y adultos mayores, al tiempo que por causa del confinamiento, sufren efectos profundos en el ámbito de la salud mental, con problemas como ansiedad, insomnio y depresión.

A los problemas de salud se suma que las mujeres acuden con menor frecuencia que los hombres a las consultas médicas cuando sospechan haberse contagiado de la enfermedad, mientras que también llevan la peor parte en los problemas económicos y laborales generados por la crisis sanitaria en el país.

Estos son algunos de los problemas recogidos en el quinto Informe del Monitoreo Nacional de Síntomas y Prácticas COVID-19 en Chile (MOVID-19) una labor conjunta entre la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile y el Colegio Médico, con la cooperación de otras instituciones.

Según el completo estudio, en todos los aspectos evaluados, la situación de las entrevistadas, un total de 45.499, es mucho peor que la de los hombres.