Más de un millón de europeos firmó una petición a favor de la lucha contra el despilfarro de alimentos, que fue lanzada simultáneamente en siete países: Alemania, Bélgica, España, Francia, Grecia, Italia y Reino Unido. 

El proyecto publicado en la plataforma change.org pide que sea obligatorio para los supermercados de todos los países miembros de la Unión Europea (UE) donar los alimentos no vendidos a las asociaciones caritativas que lo reclamen en lugar de tirarlos o destruirlos, como ya ocurre en Francia desde que se aprobó una ley en este sentido hace dos años. 

Las Iniciativas Ciudadanas Europeas, vigentes desde 2012, y el tratado europeo de Lisboa permiten hacer propuestas políticas a un grupo de al menos un millón de ciudadanos de la UE procedentes de por los menos una cuarta parte de los 28 países miembros. 

De momento la petición tiene solo carácter simbólico, ya que no fue registrada en la web de la UE. Sin embargo, su principal promotor, el concejal francés Arash Derambarsh, la entregó cuando tenía 890.000 firmas al Comisario Europeo encargado de seguridad alimentaria, Vytenis Andriukaitis. Por eso, con un millón de firmas, sus impulsores esperan ahora convencer al presidente francés Emmanuel Macron para que presente un proyecto de directiva destinada a extender la ley francesa a toda la UE. 

En dos años en Francia, la ley permitió aumentar un 22% el número de comidas distribuidas por las asociaciones a las personas necesitadas, según Geneviÿve Wills, presidenta de la antena francesa del Programa Mundial de Alimentos, una agencia de la ONU que se ocupa de la seguridad alimentaria.