El secretario general del Partido Democrático Matteo Renzi renunció a su cargo tras ser derrotado en las elecciones italianas del domingo y aseguró que el actual oficalismo "nunca" será parte de un gobierno con el Movimiento Cinco Estrellas o con la xenófoba Liga Norte, que salieron a mostrarse como opciones de gobernabilidad luego de imponerse en los comicios.

La jugada de Renzi, al mostrarse rápidamente como opositor y rechazar cualquier tipo de acuerdo, hará más difícil que las dos fuerzas más votadas reúnan, cada una por su lado, una mayoría parlamentaria capaz de formar un nuevo Ejecutivo.

En este contexto, emerge como central el rol del presidente italiano Sergio Mattarella, que tendrá que encargar la formación de gobierno a la fuerza, coalición o persona a la que vea con mejores chances de dar vida a un nuevo Ejecutivo.

En ese sentido, y luego de que el escrutinio definitivo diera a la centroderecha el 37% de los votos a nivel nacional y de que el M5E se convirtiera en el partido más votado con el 32.5%, tanto Salvini como Di Maio se proclamaron como los "ganadores" de la jornada y ratificaron sus intenciones de encabezar el proceso de formación de gobierno, que comenzará con la asunción de los parlamentarios el 23 de marzo y la elección de los presidentes del Senado y de Diputados.

Esa primera negociación podría ser clave para los alineamientos tendientes a formar el gobieno, precisaron fuentes del M5E a Télam.

Luego, una vez formados los grupos parlamentarios, que pueden ser los mismos o no de las alianzas presentadas en las elecciones, el presidente Sergio Mattarella iniciará las rondas de consultas con cada una de las fuerzas y los presidentes de las Cámaras para decidir a quien encargarle la formación del Ejecutivo.

En ese sentido, Mattarella tiene la opción de dar un mandato exploratorio que busque una mayoría en las cámaras a un miembro de la coalición más votada (la centroderecha), a un representante del partido que obtuvo más votos (el M5E) o a una figura de un tercer grupo.

Si no se llega a ningún acuerdo, se disolverá la Legislatura y se convocará a nuevas elecciones.