Brasil recaudó unos 628 millones de dólares al colocar en manos privadas, mediante subastas, las concesiones de 22 aeropuertos, una vía férrea y cinco terminales portuarias, en medio de la pandemia de Covid-19.

La Compañía de Participaciones en Concesiones (CCR) ganó el derecho a asumir el control de 15 de las terminales disponibles en las regiones Sur y Central.

Situadas en la región norte, las restantes serán controladas por la empresa francesa Vinci Airports, que no vio superada su oferta inicial de 420 millones de reales (unos 75 millones de dólares) por los competidores.

Entre las empresas que presentaron ofertas perdedoras se encuentran la española Aena, la argentina Corporación América Aeropuertos y los fondos administrados por las gestoras de activos Patria Investments y XP Inc.

Puertos

De hecho, las licitaciones siguieron la agenda del gobierno del presidente Jair Bolsonaro, quien pretende contratar durante su mandato 260.000 millones de reales (cerca de 4.600 millones de dólares) en inversiones para los próximos 35 años, entre subastas, arrendamientos y renovaciones anticipadas.

Por segunda vez, la administración de Bolsonaro subasta aeropuertos pues en marzo de 2019 vendió otros 12 a empresas privadas y recaudó 420 millones de dólares.

Además, el Gobierno de Brasil recaudó otros 216.3 millones de reales (38.2 millones de dólares) con la concesión de cinco terminales portuarias en el noreste y el sur del país, para los que se prevén inversiones por 612 millones de reales (110 millones de dólares).