Millones de personas en África Oriental están bajo la amenaza de una hambruna sin precedentes, debido a la reaparición de la langosta del desierto, que se mueve en enjambres del tamaño de Manhattan y son capaces de comer en un solo día tanto como toda la población de Kenia, según informó France 24.

La ONU advirtió que estos insectos atentan contra la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia en Etiopía, Somalia y Kenia. Su masiva presencia pone en riesgo las plantaciones y el equilibrio medioambiental. El Observatorio de la Langosta de la FAO advierte que Sudán del Sur y Uganda también están amenazados. Y existe inquietud por la formación de nuevos enjambres de langostas en Eritrea, Arabia Saudita, Sudán y Yemen, ya que la plaga prosigue su expansión a ambos lados del Mar Rojo.

Ante la magnitud de la catástrofe, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas se reunió el pasado 10 de febrero en Nueva York junto a expertos de la FAO y representantes gubernamentales para reunir fondos para combatir esta plaga.

El jefe humanitario de las Naciones Unidas, Mark Lowcock, explicó la magnitud de la tragedia: "una nube promedio de langostas de un kilómetro cuadrado, es decir de 40 a 80 millones de langostas, puede consumir en un solo día alimentos suficientes para alimentar a 35.000 personas al día. Se estima que un enjambre en el noreste de Kenya tiene un tamaño de hasta 2.400 kilómetros cuadrados; esto significa que estarían devorando suficientes alimentos para alimentar a 84 millones de personas en un solo día".

La ONU recordó que en Etiopía, Kenia y Somalia, los países más afectados, viven 13 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria y, de ellas, 10 millones residen en áreas afectadas directamente por la plaga. Según estimaciones de la FAO, las nubes de langostas empeorarán esta situación.