En este año de pandemia, el aumento en el número de los usuarios no fue de la mano de un incremento en sus capacidades para trabajar en la red, señala el Banco Interamericano de Desarrollo ( BID), en otro trabajo reciente llamado "¿Cómo hacer el teletrabajo más ciberseguro?".  Para la entidad, la falta de capacitación en herramientas digitales – a todo nivel – implica que haya un mayor riesgo de sufrir ciberataques.

Esta ausencia de competencias digitales individuales, sumadas a la baja madurez en las capacidades institucionales de ciberseguridad, genera que las organizaciones y los trabajadores se encuentren expuestos a amenazas cibernéti

cas, con capacidad limitada para reducir los riesgos o prevenir y gestionar afectaciones a la seguridad informática y garantizar la continuidad de las operaciones o la protección a la información, entre otros, dice el BID.

Si antes del COVID invertir en ciberseguridad era prioritario, la pandemia lo convirtió en urgente, resaltan los técnicos del organismo multilateral, que informa que entre el primer y el segundo semestre de 2020, el uso de las soluciones para teletrabajo en América Latina aumentó en 324% y la educación a distancia en 60%. De la misma forma aumentó el número de ciberataques, que para mayo de 2020 se incrementaron un 600%, de acuerdo con las Naciones Unidas.

El organismo señala los esfuerzos desde la política pública para proveer guías para el teletrabajo seguro, como el protocolo de seguridad para el trabajo a distancia seguro del Equipo de Respuesta ante incidentes de Seguridad Informática (CSIRT) de Chile. También para promover la formación en habilidades digitales en ciberseguridad. Ejemplos de esto son la oferta de cursos para fortalecer las habilidades digitales de los aprendices en ciberseguridad del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) en Colombia y el curso en ciberseguridad para procesos de aprendizaje del Servicio Nacional y Capacitación de Empleo (SENCE) en Chile.