Los productos menstruales, que incluyen tampones y toallas sanitarias, se encontrarán disponibles de forma gratuita en las instalaciones públicas de Escocia. El lunes 15 de agosto entró en vigor la primera ley de este tipo en el mundo. 

El proyecto de ley para brindar los productos de forma gratuita fue aprobado en 2020, por unanimidad de los legisladores escoceses. Autoridades de Escocia indicaron que se trata de una victoria histórica para el movimiento mundial contra la llamada "pobreza menstrual".

Dónde estarán disponibles los productos menstruales 

Con la implementación de la nueva ley, los productos menstruales se encontrarán disponibles en edificios públicos, incluidas las escuelas y universidades de toda Escocia. Los encargados de hacer respetar la ley y que los productos se encuentren a disposición serán las autoridades locales y los proveedores de educación. 

"Orgullosa de lo que hemos logrado en Escocia", escribió Monica Lennon en Twitter, quien fue la legisladora que presentó el proyecto en abril de 2019. "Somos los primeros, pero no seremos los últimos".

Los productos menstruales se podrán adquirir en edificios públicos 

En la línea de la presentación del documento en 2019, con información de la situación económica de la sociedad que utiliza productos menstruales, Lennon dijo que era razonable esperar que el 20% de la población que menstrúa hiciera uso del programa, dado que las estadísticas oficiales de desigualdad muestran que casi el 20% de las mujeres en Escocia viven en pobreza relativa.

La ley, que entró en vigencia este lunes, es una de las tantas que se encuentran en la lista de programas diseñados para abordar la pobreza menstrual en Escocia, cuyo gobierno tiene ciertos poderes delegados por parte del Reino Unido.

Productos menstruales

El gobierno escocés anunció que se realizó una inversión de 5,2 millones de libras esterlinas, que equivalen a 6,3 millones de dólares. Ya en 2019, se habían asignado 4 millones de libras esterlinas, es decir, 4,85 millones de dólares, para que los productos menstruales estén disponibles sin cargo en bibliotecas y centros recreativos.

En Reino Unido, según los últimos datos oficiales, una de cada 10 niñas de entre 14 y 21 años afirmó no haber podido pagar productos para la menstruación, según una encuesta de 2017 de Plan International UK. La encuesta también encontró que casi la mitad se avergonzaba de sus períodos, y aproximadamente la mitad había perdido un día completo de clases a causa de ellos.