El Ministerio de Trabajo de España impuso una multa de casi 79 millones de euros (78 millones de dólares) a la compañía de reparto Glovo por incumplir con la "ley rider", una norma de 2021 que obliga a las plataformas de reparto de comida a contratar a los repartidores.

Glovo siguió tratando a unos 10.000 repartidores habituales en las ciudades de Valencia y Barcelona como trabajadores autónomos, cuando deberían haberse incorporado como miembros de la plantilla, indicó la titular de la cartera laboral española, Yolanda Díaz.

"Estamos ante unos falsos autónomos y el peso de la ley va a caer sobre esta empresa como ha caído con la inspección de trabajo”, afirmó Díaz.

La funcionaria explicó que Glovo actuó de manera "gravísima" en dos aspectos, vulnerando los derechos laborales y obstruyendo también la labor de la inspección de trabajo: "Y esto es gravísimo en un Estado social, democrático y de derecho, donde las empresas tiene que cumplir la ley", dijo la ministra.

Incumplimiento

"Por esta razón se ha actuado contra esta empresa regularizando a más de 10.600 trabajadores y con un importe de una multa muy elevado, llegando casi a los 79 millones de euros", recalcó Díaz, que agregó que la "ley se aplica a todo el mundo y desde el Ministerio de Trabajo no vamos a parar y vamos a cumplir la ley". 

La cartera laboral señaló que “la empresa no es una mera intermediaria en la contratación de servicios entre comercios y repartidores, sino que presta servicios de reparto y mensajería, fijando las condiciones esenciales de prestación de dicho servicio” y por lo tanto incumple la Ley de riders que obliga a que esos trabajadores estén incluidos en nómina y no operen como “falsos autónomos”.

Glovo es una empresa española que opera en 25 países, la mayoría en Europa.