Los casi 20 mil muertos y las recomendaciones de guardar aislamiento social de los especialistas no alcanzan en España para que los reclamos políticos y sociales se extiendan a lo largo y ancho de la península para exigir que niños y niñas pudean salir unas horas de sus casas. El tema ya está en el foco de la mirada del Gobierno español del socialista Pedro Sánchez que avanza en el análisis de posibles flexibilizaciones a la cuarentena que rige en ese país a raíz de la pandemia de coronavirus (Covid-19).

"Vamos a actuar con la máxima prudencia", reiteró este viernes el ministro de Sanidad español, Salvador Illia tras ser consultado por enésima vez en esta semana sobre la posibilidad de que los niños puedan salir de manera controlada.

Esta es una de las primeras medidas que el Ejecutivo central valora adoptar en el marco de la "desescalada" prevista a partir del 26 de abril, cuando muy probablemente entrará en vigor una nueva prórroga del estado de alarma que llevaría el confinamiento de la población hasta el 10 de mayo, aunque bajo condiciones más flexibles.

España lleva cinco semanas en estado de alarma y bajo un confinamiento de la población muy estricto, que contribuyó a frenar y ralentizar el avance de la pandemia de coronavirus, que ya provocó 19.478 muertos, 585 en las últimas 24 horas.

El Gobierno español, no obstante, permitió esta última semana que se retomaran las actividades económicas no esenciales, que estuvieron suspendidas entre el 30 de marzo y el 9 de abril.

Mientras se estudian los pasos para "desescalar" el encierro, el denominados "desconfinamiento infantil" se convirtió en un reclamo urgente ante el incremento de la presión política y social.

Lo reclamaron públicamente políticos de signo opuesto, como la alcaldesa progresista de Barcelona, Ada Colau, o el conservador presidente regional de Galicia, Alberto Nuñez Feijoó, que reclamó a Sánchez que se busque "una fórmula para que los niños puedan salir de forma controlada, ocasional y segura, y de la mano de sus padres".

Son muchos los padres y madres que a través de redes sociales o chats expresaron su preocupación por la salud psicológica y emocional de los niños y niñas en aislamiento.

"Me parece indigno el trato hacia los niños. En el BOE (Boletín Oficial del Estado) se habla tres veces de los perros y nunca de los niños. Es el único país así de Europa", se quejó ante Télam Henry Laguérie, francés radicado en Barcelona y padre de dos pequeños. Y abundan los testimonios de este tipo.

Algunos padres y madres se organizaron en torno a esta reclamo e incluso hay quienes interpusieron una demanda ante el Defensor del Pueblo en la que afirman que los poderes públicos "han "desatendido gravemente" los derecho de la infancia incumpliendo convenios internacionales.

Además, más de 55.000 personas firmaron una iniciativa en la plataforma Change.org que reclaman a las autoridades "reflexionen" sobre los derechos de la infancia y garanticen que puedan "estar al aire libre, recibir la luz del sol, moverse y jugar, de manera ordenada y sin poner en peligro la salud pública".

En Francia, Bélgica, Holanda, Alemania o Suiza, argumentan, "se limitaron derechos fundamentales de los ciudadanos en general, pero se respetaron los de los niños". Italia, con una situación mas parecida a la de España, los niños también tienen permitido dar un paseo.

El debate sobre las salidas de los niños en una delicada "Caja de Pandora", ya que abre la discusión en torno al alcance de las duras restricciones a la libertad impuestas en España bajo el estado de alarma. Salir a hacer deporte, es el siguiente reclamo que se impone desde la ciudadanía.