El Gobierno de España desplegó efectivos del Ejército en la frontera de Ceuta con Marruecos, tras la llegada de 6.000 migrantes irregulares en las últimas horas, una cifra sin precedentes en la historia de la ciudad autónoma, situada en el norte del país alauí. 

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, canceló un viaje a París para participar en una Cumbre de financiación de África. Desde el Palacio de la Moncloa el mandatario brindó una declaración institucional tras el Consejo de Ministros, en la que anunció que viajaría inmediatamente a Ceuta y calificó a la situación de "grave crisis para España y Europa", destacando que la Ceuta es también frontera sur del bloque comunitario.

Sánchez enfatizó que se va a proceder a la devolución inmediata de todas las personas que hayan llegado de forma irregular a suelo español y envió un fuerte mensaje a Marruecos solicitando el respeto a las fronteras mutuas. De hecho, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó en rueda de prensa que 2.700 migrantes ya fueron devueltos a territorio marroquí.


Crisis diplomática

Ayer se batió en España el récord de llegada de migrantes irregulares por vía marítima en un solo día. La mayoría de las 6.000 personas que entraron en Ceuta son marroquíes que atravesaron la frontera a nado, según la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma.

Según medios internacionales, se trataría de una maniobra de las autoridades marroquíes para presionar a España, por la internación en un hospital del norte de ese país del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, de 72 años, para ser tratado por coronavirus, aunque algunos medios de comunicación afirman que se trataría de un cáncer. Esta acción podría ser interpretada como un apoyo tácito español a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), que reclama la independencia del Sáhara Occidental. Este territorio está ocupado por Marruecos desde 1975, cuando España abandonó la colonia. El Frente Polisario es un movimiento de liberación nacional que funciona a modo de Gobierno en el exilio.

Sin embargo, el ministro del Interior español consieró que la situación responde a motivos socioeconómicos y sanitarios, sin querer vincularlo al malestar de Marruecos por acoger a Ghali. Asimismo, sostuvo que la relación con el país vecino es "absolutamente fructífera".

Ceuta tiene una población de alrededor de 85.000 habitantes en una superficie de poco más de 18 kilómetros cuadrados.

En espera

En un primer momento el Gobierno de España envió refuerzos para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad: 50 agentes de la Guardia Civil y 100 de la Policía Nacional. Sin embargo, esta mañana el ministerio del Interior ordenó desplegar al Ejército.

Tanques españoles se encuentran desplegados en la frontera, mientras al otro lado de la valla se observan filas de cientos de personas, sobre todo varones, esperando para intentar cruzar a España.

De momento, los migrantes son separados entre mayores y menores de edad. Los primeros están siendo reunidos para proceder a su repatriación, para lo que se ha habilitado el estadio José Benoliel; mientras que los segundos están siendo trasladados al campamento de Piniers y a las naves del Tarajal. Sobre estos últimos, que se cifran en alrededor de 1.500, el ministro del Interior ha dicho que se protegerá a los menores pero "con aplicación de la normativa internacional".