La coalición oficialista del Partido Socialista (PSOE) y Unidas Podemos decidieron no incluir  el impuesto a los ricos en las propuestas de reconstrucción post pandemia en España.

Lo que finalmente recoge el documento pactado entre ambos es una política fiscal que avance hacia una "mayor capacidad recaudatoria también guiada bajo criterios de progresividad". "Una fiscalidad más justa y redistributiva, para asegurar que los beneficios del crecimiento económico redunden en el conjunto de la ciudadanía". Es una propuesta muy genérica, sin concreción, en la que piden "reducir la brecha fiscal con Europa" y una "progresividad de nuestro sistema fiscal, con el fin de que aporten más quienes más tienen para que reciban más quienes más lo necesitan", pero sin mención expresa a ese impuesto a la riqueza.

El que no renunció a pedir el impuesto a los ricos fue ERC, que sí lo incluyó en sus propuestas. No solo esta medida de mayor presión fiscal, sino también otras como eliminar privilegios fiscales o implementar un impuesto a las transacciones financieras aparecen reflejadas en su documento. Los nacionalistas catalanes insisten en otras de sus reivindicaciones, como es la «derogación inmediata y en su totalidad de las reformas laborales del Partido Popular y el PSOE».

En tanto, el Banco de España anticipó que en el segundo trimestre del año, el número de desempleados crecerá a una velocidad no vista ni durante la crisis de 2008. El organismo advierte, en su informe trimestral de la economía española, de que la tasa de desempleo podría acercarse al 20% desde el 14,4% del primer trimestre, lo que supondrá que el número de personas sin trabajo supere ampliamente los cuatro millones de desocupados. La entidad mantuvo su previsión de caída del PIB para este período en un rango que va entre el 16% y el 21,8 por ciento.

La institución destacó que la caída de actividad será de las más profundas de los países de la zona euro. Los expertos destacan que las medidas de confinamiento han sido más estrictas que en el resto de vecinos y además han afectado a sectores claves de la economía como la hotelería y el turismo. Además, subrayaron que España ha tenido una respuesta fiscal menor a la crisis por el estrecho margen de maniobra que tenía de partida.