El Gobierno de coalición de España descartó la celebración de un referendo sobre la monarquía, mientras sigue creciendo la presión en torno del rey Felipe VI para que responda ante el escándalo de corrupción en el que está implicado su padre, el rey emérito Juan Carlos de Borbón.

"La Jefatura de Estado no está en cuestión" en España porque es "nuestro marco constitucional", dijo la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, rechazando la posibilidad de celebrar un referendo sobre el sistema político español durante una sesión de control en el Congreso de los Diputados.

La Justicia de Suiza investiga al rey emérito, acusado de blanqueo de capitales y comisiones ilegales por una presunta coima de USD100 millones que recibió en 2008 de Arabia Saudita por la adjudicación a empresas españolas del tren de alta velocidad de Medina a La Meca.