España superó por primera vez desde la crisis de 2008 la barrera de los 20 millones de empleos, tras sumar un total de 359.300 puestos de trabajo de julio a septiembre, cuando la campaña de verano impulsó con fuerza el mercado laboral a medida que bajaba la cifra de contagios por Covid-19. 

Gracias al fin de las restricciones y a la reactivación del turismo, el tercer trimestre cerró con 20.031.000 ocupados, según la EPA publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Al mismo tiempo, el desempleo bajó en 127.100 personas, lo que supuso un 3,6% menos que en el trimestre anterior, según informó el medio español ABC. Al finalizar septiembre, el número total de desocupados se situó en 3.416.700 personas, con lo que tasa de desempleo disminuyó casi siete décimas, desde el 15,26% hasta el 14,57%, su cifra más baja desde el primer trimestre de 2020, con lo que se encuentra ya en niveles de antes de la pandemia.

Puestos

La creación de empleo durante el verano se concentró en el sector privado, que sumó casi nueve de cada diez nuevos puestos, con un total de 314.800 ocupados. Por su parte, el sector público generó 44.500 puestos de trabajo, un 1,3% más respecto al trimestre anterior. No obstante, el empleo público alcanzó un nuevo máximo en la serie histórica, con 3.484.000 empleados, mientras que el empleo privado cerró septiembre con 16.547.000 trabajadores, su cifra más alta desde el cuarto trimestre de 2019.

Tampoco se han recuperado las cifras de empleo privado previas al estallido del Covid-19 Desde CEOE subrayaron que en el sector público ya hay 255.300 ocupados más que los que había en el tercer trimestre de 2019, mientras que la ocupación en el sector privado es aún inferior en 98.600 personas a la de hace dos años, «por lo que todavía queda camino por recorrer en el sector privado para alcanzar los niveles previos a la pandemia».

En esta línea, Cepyme destacó que la evolución del mercado de trabajo revela que todavía no se han recuperado los puestos de trabajo en el sector privado previos a la pandemia. La cifra de ocupados en el sector privado es de 16.547.000 millones frente a los 16.646.000 existentes en el mismo período de 2019, mientras que sí ha crecido la contratación en el sector público. "Esta situación refleja la lenta recuperación del tejido empresarial español, que aún registra 39.700 empresas menos que antes de la pandemia", avisaron desde Cepyme.

Servicios

Por ello, los empresarios reclamaron "prudencia" ante esta difícil recuperación y alertaron de los posibles efectos sobre la misma de factores como la falta de suministros y el incremento de precios de las materias primas y de la energía.

Del lado de la ocupación, los servicios, gracias a la reactivación del turismo, fueron los que más impulsaron el mercado laboral, con 377.200 ocupados más. También se crearon empleos en la industria, con 63.000 más que en el trimestre anterior. Por otra parte, la ocupación bajó en agricultura (49.600 ocupados menos) y en la construcción, con una reducción de 31.200.

Las cifras se tornaron negativas para el empleo autónomo, ya que con respecto al trimestre pasado se han perdido 49.600 empleos por cuenta propia, aunque ha aumentado 38.700 en el último año.

Temporalidad

Pese a la recuperación, los sindicatos criticaron que el empleo es cada vez más precario. La temporalidad fue la nota predominante en el mercado laboral y el efecto estacional marcó la temporada de verano: la tasa de temporalidad ascendió casi un punto, hasta el 26,02%, y la parcialidad se situó en el 13,46 por ciento. La cifra de asalariados creció en 409.100 y, de ellos, los ocupados con contrato indefinido se incrementaron en 145.000 frente a los que tienen contrato temporal, que subieron en 264.200.

Es decir, uno de cada cuatro asalariados en España tiene un contrato temporal. Desde el Ministerio de Economía, por su parte, destacaron que el número de contratos indefinidos alcanzó los 12,5 millones, "el nivel más alto de toda la serie histórica".

Los datos de la EPA del tercer trimestre también confirman la incorporación progresiva de los trabajadores de forma presencial a sus lugares de trabajo. Apenas el 8% de los ocupados (1.596.500) trabajaron desde su propio domicilio más de la mitad de los días, frente al 9,4% observado en el trimestre anterior. Esta cifra supone un descenso de 1,4 millones respecto al segundo trimestre de 2020, cuando el confinamiento motivó a teletrabajar a más de tres millones de personas.