El Departamento de Justicia de los Estados Unidos decidió establecer una unidad especializada que abarque todas las cuestiones ligadas al terrorismo doméstico, según explicó a los legisladores nacionales el jefe de Seguridad Nacional del Departamento, Matthew Olsen, tras evidenciar un incremento de situaciones de amenaza “elevada”.

Olsen remarcó que la cantidad de investigaciones del FBI sobre asuntos extremistas de ataques domésticos se duplicó desde finales del 2020. "Hemos visto una creciente amenaza de aquellos que están motivados por animosidad racial, así como de aquellos que se adhieren a ideologías extremistas antigubernamentales y antiautoridades", confirmó Olsen.

La cantidad de sospechosos de terrorismo doméstico detenidos por año bajó de 229 a 107 desde 2016 a 2019, es decir un 46,72%. Sin embargo, ese número volvió a subir hasta 180 en 2020, año en donde el director del FBI, Christopher A. Wray, triplicó la cantidad de agentes y analistas para trabajar en este tipo de casos.

Jill Sanborn, subdirectora ejecutiva a cargo de la Seguridad Nacional del FBI, aseguró que la mayor amenaza proviene de los extremistas solitarios que actúan en línea y buscan ejercer violencia contra aquellos que se hacen llamar "objetivos fáciles".

Olsen le confirmó al Comité Judicial del Senado que la implementación de una unidad especializada "para aumentar nuestro enfoque existente y garantizar que estos casos se manejen adecuadamente y se coordinen de manera efectiva" en todo el territorio estadounidense.

La creación de esta nueva unidad demuestra cómo el extremismo violento interno, que se vio opacado durante años luego del atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, acaparó la atención dentro del gobierno federal y en la Casa Blanca.

La cuestión está en que todavía no hay un estatuto federal contra el terrorismo doméstico y esto creó diferencias y dudas en cuanto a qué tipo de violencia cumple con esa definición. El código penal de Estados Unidosd define al terrorismo doméstico como "la violencia destinada a coaccionar o intimidar a una población civil e influir en la política del gobierno".

Quejas de los republicanos

Senadores del partido republicano señalaron al FBI y al Departamento de Justicia de los Estados Unidos, acusándolos de darle más prioridad a lo sucedido en el Capitolio, aquel 6 de enero de 2021, que a la situación sobre terrorismo doméstico.

Ted Cruz, senador correspondiente al estado de Texas, criticó el accionar del Departamento de Justicia y aseguró que el trato empleado fue "tremenadamente dispar".

Chuck Grassley, senador de Iowa, mostró videos sobre terrorismo en 2020, haciendo frente al video de los incidentes en el edificio que alberga las dos cámaras del Congreso, que fueron reproducidos por el senador demócrata Richard Durbin, presidente del Comité.

"Están normalizando el uso de la violencia para lograr objetivos políticos", afirmó Durbin. 

Sin embargo, distintos funcionarios dejaron de lado la confrontación y remarcaron que el Departamento no se guía por ideologías.