El Gobierno de Estados Unidos votará mañana una propuesta para eliminar las reglas que protegen la neutralidad en la red, un proyecto resistido por las empresas de Internet (como Google y Facebook, entre otras) y respaldado por los proveedores de conectividad, que de aprobarse podrán discriminar el tráfico para favorecer algunos contenidos sobre otros.

Se trata de una propuesta elaborada por el titular de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), el republicano Ajit Pai, que busca eliminar una serie de reglas instauradas por la Administración de Barack Obama en 2015 sobre cómo debe ser el tratamiento de los paquetes de datos que circulan a través de Internet.

Hasta ahora, los proveedores de banda ancha (llamados ISPs) tienen prohibido bloquear, agilizar o ralentizar la velocidad de conexión para acceder a contenidos determinados que circulan por sus redes, lo que se conoce como neutralidad en la red. Sin embargo, se prevé que esto cambie desde mañana ya que de los cinco miembros de la FCC, el Partido Republicano (autor de la iniciativa) cuenta con tres miembros.

"Si avanza la modificación regulatoria sobre la neutralidad de la red en los Estados Unidos, las empresas podrán discriminar el tráfico y, por lo tanto, favorecer ciertos contenidos por sobre otros (ya sean servicios propios o a través del cobro a otras empresas por ’carriles rápidos’)”, señaló Mariela Baladrón, docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

El proyecto enfrenta a dos importantes sectores de la industria de las telecomunicaciones e Internet estadounidense: por un lado, las grandes ISP, como AT&T, Verizon y Comcast. Por el otro, las empresas cuyo negocio de desarrolla sobre la web, como Google, Facebook, Youtube o Netflix, cuyos costos podrían aumentar de forma considerable.

La Asociación de Internet, una entidad que nuclea a esas empresas y otros gigantes como Amazon y Microsoft, pidió recientemente que la FCC “postergue o vote en contra” del proyecto.

El borrador “que está siendo examinado por la FCC deshace décadas de acuerdo bipartidista sobre principios de neutralidad de la red y finaliza la neutralidad de la red tal como la conocemos”, cuestionó la asociación en una carta abierta.

También se opusieron a la iniciativa un grupo de 20 “pioneros” digitales, entre ellos el inventor de la web, Tim Berners Lee; el llamado “padre de Internet”, Vinton Cerf; el cofundador de Apple Steve Wozniak; y la presidenta ejecutiva de la Fundación Mozilla, Mitchell Baker.

En un documento que presentaron este lunes, pidieron cancelar la votación de la “apresurada y técnicamente incorrecta” propuesta elaborada por Pai, un ex abogado de Verizon que llegó a la Comisión de la mano de Donald Trump.

La iniciativa, cuestionaron, está “basada en una comprensión defectuosa y objetivamente inexacta” de cómo funciona Internet: “Estos defectos e imprecisiones se documentaron en detalle en un artículo conjunto de 43 páginas firmado por más de 200 de los más destacados pioneros e ingenieros de Internet y presentado a la FCC el 17 de julio de 2017”, comentarios no se tuvieron en cuenta.

Este cambio que propone la FCC “se relaciona en particular con el crecimiento del consumo del audiovisual online en sus distintas modalidades (streaming abierto como YouTube, plataformas pagas como Netflix, entre otros) y el ancho de banda que requiere”, explicó Baladrón. 

En concreto, las ISP reclaman que parte de la inversión que realizan la cubran quienes venden servicios sobre la red, que cada vez consumen más ancho de banda.

"Estos cambios restringen el acceso abierto, lo que también afecta el surgimiento de nuevas aplicaciones o servicios y limita la innovación, ya que podrían producirse prácticas anticompetitivas y profundizar aún más la concentración en Internet y fortalecer a unos pocos grandes jugadores”, añalizó Baladrón, y señaló que “cada vez más son las decisiones comerciales las que definen el tipo de acceso que podemos tener y cuáles son las empresas beneficiadas, con impacto global”. 

Es “muy probable que estos costos se trasladen” a los usuarios “y ya no se pague una tarifa plana si no por paquetes de contenidos, por ejemplo, u otras modalidades”, sostuvo. 

De todas formas, si bien las empresas afectadas tienen miles y hasta millones de clientes en Argentina, no se espera que estos cambios se manifiesten de forma directa en el país, aclaró la investigadora.

"Algunas soluciones intermedias se fueron dando. Por ejemplo, Netflix aloja sus contenidos en CDN para que estén más cerca de sus usuarios”, afirmó.

En el mismo sentido, Diego Rossi, docente e investigador del Observatorio DerCom de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, explicó que “cada vez es más relativo el tráfico al exterior”. 

"La mayor parte de los contenidos que se consumen en Argentina están cacheados en nodos de interconexión dentro del territorio nacional, porque se busca una velocidad de red importante”, indicó. 

Sin embargo, las empresas extranjeras “no facturan acá, y esperan que sus actividades sean desreguladas y transnacionales. Por ello se alinean a la idea del librecomercio”, afirmó, tras cuestionar que las firmas de Internet “pugnan por la neutralidad, excepto cuando acuerdan cosas que les convienen con las telefónicas y otras prestadoras de infraestructura”.