Luego del golpe de Estado en Bolivia por la renuncia de Evo Morales a la presidencia ante la presión de las fuerzas militares, el país limítrofe quedó acéfalo y envuelto en un fuerte recrudecimiento de la violencia en las calles.

En este contexto, el ahora ex mandatario acusó de "racistas y golpistas" a Carlos Mesa y Luis Fernando Camacho, líderes del movimiento opositor que impulsó la renuncia de Morales y denunciantes del supuesto fraude electoral que evaluó la Organización de los Estados Americanos (OEA).

"Mesa y Camacho, discriminadores y conspiradores, pasarán a la historia como racistas y golpistas. Que asuman su responsabilidad de pacificar al país y garanticen la estabilidad política y convivencia pacífica de nuestro pueblo. El mundo y bolivianos patriotas repudian el golpe", apuntó Morales desde su cuenta de Twitter esta mañana.

Anoche, ante la noticia de su dimisión, el primer presidente indígena de Bolivia sostuvo: "Renuncio para que Mesa y Camacho no sigan persiguiendo, secuestrando y maltratando a mis ministros, dirigentes sindicales y a sus familiares y para que no sigan perjudicando a comerciantes, gremiales, profesionales independientes y transportistas que tienen el derecho a trabajar".

Ataque a la casa de Evo Morales

Durante los últimos días, la violencia en Bolivia creció a tal punto que fueron destrozadas e incendiadas las casas de varios funcionarios vinculados al gobierno de Morales, como la del gobernador de Oruro e integrante del Movimiento al Socialismo, Victor Hugo Vásquez, del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS). Incluso, fue quemada la casa de la hermana del ex presidente, Ester Morales Ayma.

Pero este domingo, cuando Evo Morales abandonó La Paz, una horda irrumpió en su casa, la vandalizó y destrozó. En un video se ve a un grupo de personas que rompe las pertenencias del ex mandatario y un graffiti escrito en una de las paredes con un fuerte insulto, entre otras cosas. El hombre que graba, además, cuestiona que "el excelentísimo tenía gimnasio", mientras muestra que en un pequeño cuarto hay una cinta para correr y una bicicleta fija.

"Los golpistas que asaltaron mi casa y la de mi hermana, incendiaron domicilios, amenazaron de muerte a ministros y sus hijos y vejaron a una alcaldesa, ahora mienten y tratan de culparnos del caos y la violencia que ellos han provocado. Bolivia y el mundo son testigos del golpe", lamentó Morales desde sus redes sociales.

Por otra parte, integrantes de la Policía grabaron un video en el que cortan la wiphala --bandera que representa a los pueblos originarios-- de la insignia que llevan junto a la bandera boliviana en su uniforme, al grito de "ahora es cuando, la República de Bolivia vuelve a tomar el mando", "ahora somos república" y "nunca más, viva la Policía".