Pobladores del municipio de Boa Vista, en el estado brasileño de Roraima, limítrofe con Venezuela, expulsaron a un grupo de venezolanos de una escuela abandonada donde se habían refugiado y quemaron sus pertenencias en protesta por la muerte de un morador, según informó el portal de noticias G1.

El incidente ocurrió el lunes por la noche, durante una manifestación de unos 300 pobladores a raíz de la muerte del brasileño Eulis Marinho de Souza, de 49 años, quien se encontraba en el mismo lugar donde hubo una pelea entre venezolanos, uno de los cuales también murió.

Manifestantes irrumpieron en una escuela abandonada donde se refugiaban los venezolanos, destruyeron algunas pertenencias, prendieron fuego a otras y expulsaron a cerca de 50 inmigrantes, que huyeron sin sus pertenencias y alimentos.

El pastor Juan Bautista, uno de los líderes de la revuelta, dijo estar indignado con la presencia de los inmigrantes en la ciudad. "No aguantamos más su presencia, queremos que las autoridades hagan algo, hay muchos robos en nuestra ciudad", afirmó, citado por la agencia de noticias EFE.

De su lado, el venezolano Juan Mariño, uno de los refugiados en la escuela abandonada, declaró a G1 que las 50 personas expulsadas "tienen miedo de volver". Y agregó: "Estoy aquí trabajando, no soy criminal, es muy triste".

Según cifras del gobierno brasileño, unos 40.000 venezolanos se han instalado en los últimos meses en Boa Vista huyendo de la grave crisis económica en su país.