El ex presidente del Perú Alan García falleció ayer, luego de dispararse en la cabeza cuando iba a ser detenido en el marco de una causa por supuestamente haber recibido pagos ilegales de la constructora brasileña Odebrecht.

“Esta mañana ha sucedido este lamentable accidente: el presidente tomó la decisión de dispararse”, dijo al periodismo su abogado Erasmo Reyna en la puerta del Hospital de Emergencias Casimiro Ulloa, en Lima.

“Consternado por el fallecimiento del expresidente Alan García. Envío mis condolencias a su familia y seres queridos”, confirmó el actual presidente del Perú, Martín Vizcarra, blanco de las críticas del antiguo líder del APRA, que le veía como la mano negra que impulsaba su acusación.

El ex mandatario se disparó luego de que la Policía Nacional ingresara a su casa, en el distrito de Miraflores de la capital peruana, para ejecutar una orden de detención preliminar por 10 días. Tras ingresar al nosocomio sufrió tres paros cardio-respiratorios, informó la ministra de Salud de Perú, Zulema Tomas, que señaló que García se encontraba en una “situación muy crítica y muy grave”.

Por su parte el Ministro del Interior, Carlos Morán, puntualizó que “la intervención de la Policía Nacional se ha pegado estrictamente a protocolos establecidos apoyado en una diligencia judicial dictada por un juez en un caso emblemático como es el caso Lava Jato”.

Antes de emitirse la orden de detención, García había declarado que no se asilaría ni escondería, en alusión al frustrado asilo que pidió a Uruguay en noviembre del año pasado, tras lo cual la justicia peruana le dictó una prohibición de salir del país por 18 meses.

La clase política del continente reaccionó con consternación ante la tragedia. “Gran amigo de Colombia y promotor de la Alianza del Pacífico”, tuiteó Iván Duque, primer mandatario colombiano.

“Si Alan García fue perseguido injustamente, su suicidio es en realidad un asesinato. íYa basta de tanto abuso!”, se quejó el expresidente ecuatoriano Rafael Correa, cuyo principal colaborador, el ex vicepresidente Jorge Glas, se encuentra en prisión acusado en la trama de Odebrecht, en tanto el propio ex mandatario de Ecuador también sufre investigaciones por el caso.