Tres días después de la interna demócrata en el estado de Iowa, que costó 1.000 millones de dólares, la representación local del partido no logró hoy terminar el conteo y anunciar un ganador, por lo que el presidente del Comité Nacional Demócrata, Tom Perez, llamó a una revisión completa de las actas en cada distrito en medio de una novela sin precedentes: fracasó la app que habían preparado especialmente para la ocasión y hubo que recurrir al viejo sistema de papel y conteo manual. Aún así no se sabe quién ganó y los dos principales competidores dijeron haber ganado. Los precandidatos multimillonarios, en tanto, esperan a que llegue el "supermartes" para sumarse a la competencia electoral.

Esta elección es particular porque en Iowa la interna presidencial demócrata no se dirime con una primaria, sino con un sistema de caucus, una suerte de asambleas por distritos, en los que los ciudadanos eligen a sus candidatos agrupándose y van cambiando su apoyo hasta que un candidato gana.

"Ya es suficiente. A la luz de los problemas que emergieron en la implementación del plan de selección de delegados y para asegurar la confianza del público en los resultados, llamo al Partido Demócrata de Iowa a comenzar de inmediato una revisión", anunció Perez en su Twitter y agregó que la revisión incluye a "las planillas de cada caucus para garantizar la exactitud" de los resultados finales.

Sin embargo, el presidente del partido en Iowa, Troy Price, informó que solo hará una revisión "si una de las campañas presidenciales lo pide, cumpliendo con las reglas internas", según un comunicado, difundido por la cadena CBS News y en el que no menciona el pedido de la cúpula nacional partidaria.

El presidente del Partido Demócrata en Iowa aclaró que la estructura "sigue trabajando sin descanso para escrutar lo antes posible los 54 distritos que faltan reportar".

"Mientras reconozco que las circunstancias del escrutinio fueron inaceptables, le debemos a miles de voluntarios demócratas de Iowa y a los que participaron de los caucus seguir concentrados en la recolección y revisión de los resultados que ingresan", agregó.

Los resultados de los caucus del lunes pasado debían conocerse esa misma noche a través de una aplicación (app) que debía garantizar la rapidez del escrutinio. Sin embargo, esta herramienta especialmente creada para esta interna no funcionó y, a último momento, los organizadores tuvieron que volver al método tradicional: papel y conteo manual.

El miércoles por la noche, el conteo llegó al 97% escrutado con un empate técnico entre el senador de 78 años Bernie Sanders y el ex alcalde de una ciudad pequeña de Indiana de 37 años Pete Buttigieg en la suma de delegados nacionales, aunque Sanders había ganado una ventaja significativa sobre el segundo en el voto popular.

Desde entonces el conteo se estancó y, antes los incesantes reclamos en la prensa y las redes sociales, Perez decidió intervenir.

Dos ganadores

Buttigieg se declaró "victorioso" la misma noche de los caucus pero hoy, ante los últimos números del voto popular y la decisión de Perez, Sanders hizo lo mismo: "Ganamos en Iowa gracias a un esfuerzo de base de nuestra campaña sin precedentes. Miles de voluntarios golpearon cientos de miles de puertas en el frío y la nieve. Quiero agradecer a cada voluntario que participó de este esfuerzo", escribió Sanders en Twitter.

Con la victoria disputada en Iowa entre los dos, los precandidatos demócratas ya hacen campaña en New Hampshire, donde el martes próximo se realizará la segunda interna presidencial de la que no participan aún todos los precandidatos.

Según los resultados provisorios que se conocen hasta ahora, Buttiegieg supera en apenas una décima porcentual a Sanders en el conteo de delegados, pero eso ya le sirvió para recaudar 2,7 millones de dólares en tres días; clave para enfrentar la campaña que promete ser la más cara de la historia y que pronto lo enfrentará a multimillonarios como Michael Rubens Bloomberg y Tom Steyer. El primero lleva gastados 250 millones de dólares en publicidad, mientras que segundo superó los 100 millones de dólares.

Según la última encuesta publicada hoy y realizada por la Universidad de Monmouth, Sanders es el favorito con una intención de voto del 24%, delante de Buttigieg (20%) y el ex vice presidente Joe Biden (17%). Cuarta llegaría la senadora Elizabeth Warren con un 13% de los votos.

Tanto Bloomberg como Steyer no participarán de las primarias en los primeros estados, por lo que para los demás es clave salir ganadores en esta instancia de cara a lo que es la gran cita de la interna: el "supermartes" del 3 de marzo, día en que los aspirantes a ser postulados como candidatos presidenciales medirán sus fuerzas en 11 de los 50 estados de Estados Unidos.