El Congreso de EE.UU. fue cerrado hoy después de que fanáticos de Donald Trump ingresaran al Capitolio, una situación inédita en la historia del país, con la que se supone que buscan evitar avance el conteo de votos que ratificará el triunfo de Joe Biden en las últimas elecciones en Estados Unidos

Los manifestantes ocuparon las escaleras del Capitolio y se suspendió la sesión para contar y certificar los votos del Colegio Electoral para presidente y vicepresidente, en tanto que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pidió que se desplieguen tropas de la Guardia Nacional para limpiar y asegurar el Capitolio, informó The Washington Post.

La alcaldesa de Washington ordenó toque de queda en la ciudad a partir de las 18 horas.

Los partidarios republicanos se reunieron en la ciudad el martes, antes de que el Congreso certificara los votos electorales, para formalizar la victoria de Biden, que Donald Trump ha calificado de fraudulenta y que al menos un puñado de legisladores republicanos iba a intentar interrumpir con los mismos argumentos políticos expresados sin éxito por el derrotado actual presidente de Estados Unidos.

Mientras los manifestantes se reunían para pronunciar discursos y marchaban por la ciudad el martes, muchas sedes de agencias enfrentaban calles cerradas con vehículos gubernamentales que bloqueaban físicamente las entradas. La violencia se veía venir y las empresas privadas en toda el área ya habían o estaban en proceso de tapar ventanas y puertas el mismo martes, la mayoría de los edificios federales no habían dado aún ese paso.

Luego de un mitin masivo en el que participó Trump frente a la Casa Blanca, cientos de manifestantes marcharon hacia el Capitolio para denunciar lo que consideran un fraude electoral.

Se pudo ver a los manifestantes empujando contra las cercas de metal y a la policía usando las cercas para empujar a los manifestantes hacia atrás, mientras que otros policías se inclinaban por encima para golpear a las personas que intentaban cruzar sus líneas.

Se escucharon explosiones cerca de los escalones del Capitolio mientras el humo llenaba el aire. En algunos casos, se podía ver a los agentes usando el gas pimienta.El lugar se llenó de gases lacrimógenos, pero no estaba claro habían sido tirados por los manifestantes o la policía, y la gente se enjuagaba las lágrimas de los ojos mientras tosía.

 

La situación llegó a un extremo tal que a los miembros de la Cámara les dijeron que era posible que debieran esconderse debajo de sus sillas, y que había manifestantes en la rotonda del Capitolio.

Luego, se le pidió a los legisladores que "estén preparados" para trasladarse a los guardarropas. El vicepresidente Mike Pence, que estaba a cargo de la sesión conjunta del Congreso fue evacuado del Capitolio, según una fuente policial.

Poco después de la 13. los manifestantes ET pro-Trump empujaron las barreras colocadas a lo largo del perímetro del edificio del Capitolio, pelearon con policía con equipo completo antidisturbios, y algunos llamaron a los agentes "traidores" por hacer su trabajo.

Los partidarios de Trump coreaban "Estados Unidos" y ondeaban banderas estadounidenses, así como banderas que decían "No me aplastes".