El fiscal general de Brasil, Augusto Aras, informó que abrió una investigación preliminar contra el presidente Jair Bolsonaro, para indagar si incurrió en delitos al hacer declaraciones sobre el sistema de urnas electrónicas.

A fines de julio, durante uno de los pronunciamientos que semanalmente realiza en vivo a través de las redes sociales, Bolsonaro levantó sospechas sobre el sistema de votación electrónica que se utiliza en el país, al que acusó de “fraudulento” sin presentar prueba alguna.

La decisión de la fiscalía responde a dos llamamientos para que Aras tomara cartas en el asunto, realizados por la magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Lúcia, tras una denuncia presentada por un grupo de parlamentarios al alto tribunal.

Varios diputados de la oposición acusaron a comienzos de agosto a Bolsonaro de improbidad administrativa, por hacer propaganda electoral anticipada, en la transmisión que realizó en vivo el pasado 21 de julio. Según los legisladores, el mandatario también habría cometido abuso de poder económico y abuso de autoridad.

Argumentos

En la respuesta a la magistrada, Aras señaló que efectuará una investigación preliminar mediante la cual revisará los hechos denunciados y analizará posibles prácticas delictivas que justifiquen la solicitud de una investigación formal.

Según el fiscal general, la petición de los parlamentarios debería archivarse porque ya hay investigaciones abiertas sobre el asunto.

Bolsonaro, que aspira a la relección en los comicios de 2022, lleva semanas descalificando el sistema, por lo que la Corte Suprema y el Tribunal Electoral ya han abierto varias investigaciones sobre el mandatario.