Una conversación telefónica entre el primer ministro británico Boris Johnson y la canciller alemana Angela Merkel dejó al borde de la ruptura la negociación entre Reino Unido y la UE para ejecutar un Brexit ordenado el próximo 31 de octubre.

Merkel, en línea con la Comisión Europea y otros países como Irlanda, dijo que la propuesta de acuerdo planteada por Johnson la semana pasada es inaceptable. El primer ministro, a su vez, afirmó no estar dispuesto a permitir que Irlanda del Norte siga en la unión aduanera tras el Brexit de manera indefinida, condición que parece sugerir Bruselas para evitar una frontera con la República de Irlanda.

Según fuentes de Downing Street, la llamada con Merkel "ha sido un momento clarificador muy útil en muchas maneras. Si esto representa la nueva posición de la UE, significa que un acuerdo es esencialmente imposible, no ahora sino nunca".

Desde el Gobierno alemán no hicieron comentarios. Pero Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, recordó a Johnson que con el Brexit "no está en juego un estúpido juego sobre quién tiene la culpa.