El tradicional desfile militar de los Campos Elíseos realizado por el día nacional de Francia, que conmemora la toma de la Bastilla en 1789, fue reemplazado por un homenaje a los trabajadores fallecidos en la lucha contra el coronavirus, que causó cerca de 30 mil muertos en el país galo.

Los aplausos resonaron en la Place de la Concorde en el centro de París durante la ceremonia encabezada por el presidente, Emmanuel Macron, quien dijo que el acto simbolizaba "el compromiso de toda una nación" y "de nuestra capacidad de recuperación".

Esta vez, las estrellas de la ceremonia no fueron los soldados, sino las enfermeras, médicos, conductores de ambulancia, que fallecieron durante la dura lucha que el país desarrolla contra la pandemia.

Macron revisó de pie y en la parte trasera de un jeep militar las filas de soldados parados con distanciamiento social en la Plaza de la Concordia después de la exhibición de aviones militares.

"Deseo, con todos los franceses, con todos los Ejércitos mismos, rendir un vibrante tributo a los trabajadores de la salud y a aquellos que, en todos los sectores, han permitido que continúe la vida pública, social y económica", dijo Macron antes del desfile.