El Gobierno francés buscará extender la obligatoriedad del uso del tapabocas en los puestos de trabajo, en medio de una segunda ola de coronavirus en el país que en menos de una semana duplicó sus casos y que viene de registrar 3.300 contagios diarios, la cifra más elevada en los últimos tres meses.

La ministra de Trabajo, Elisabeth Borne, informó que presentará a empresas y sindicatos una serie de propuestas para modificar los protocolos sanitarios que entraron en vigor en las empresas al comienzo de la desescalada, en mayo pasado, explicó en una entrevista citada por la agencia de noticias EFE.

La principal propuesta a sindicatos y patronal, que Borne dice que está respaldada por todos los dictámenes científicos, es que tiene que ser obligatorio llevar tapabocas en lugares como "salas de reunión donde no hay aireación natural" o en los espacios de circulación.

También considera que las empresas tendrán que tener más cuidado cuando los trabajadores deban estar en un mismo espacio cerrado y lo mismo en lugares fríos y húmedos, dado los numerosos casos de contagios de obreros agrícolas y de trabajadores en mataderos.

En cuanto a las oficinas configuradas con espacios abiertos, Borne indicó que consultaría con las autoridades sanitarias para ver si las placas de plexiglás colocadas por algunas compañías para separar a unos empleados de otros son eficaces, informó la agencia española.

Borne recordó que con los protocolos actuales se recomienda el teletrabajo, en particular para las personas con una salud frágil.