El gobierno de Francia anunció que las fronteras del país seguirán cerradas, así como las del espacio Schengen, que comparte con los otros estados miembro de la Unión Europea (UE), hasta nuevo aviso, pese al inicio de desconfinamiento que comenzará el 11 de mayo.

El ministrio de interior galo, Christophe Castaner,explicó que la idea es que se pueda circular entre los países parte del Espacio Schengen antes de reabrir las fronteras exteriores del bloque.

Para eso, los representantes de los Estados europeos trabajan en un marco bilateral con la intención de "encontrar las mejores soluciones sobre la base de la reciprocidad", para evitar un agravamiento de la situación causada por la pandemia de coronavirus.

Entre tanto, la prioridad es facilitar derogaciones para los trabajadores transfronterizos o para otros casos, como familias separadas por las fronteras.

El presidente francés, Emmanuel Macron, fijó hasta el momento dos primeras fases de la desescalada, una para el 11 de mayo y la otra el 1 de junio, respectivamente.

En ese periodo, los desplazamientos en Francia estarán limitados a un radio de 100 kilómetros del domicilio, salvo que se pueda justificar por motivos profesionales o familiares "imperiosos".