Gobierno francés pidió a las empresas que prevean diez semanas de stock de barbijos para sus empleados ante una posible segunda ola de la pandemia de coronavirus.
"Es fundamental respetar esta consigna. Ya lo vimos, nuestro país no tenía mascarillas suficientes, había consignas que no fueron lo suficientemente aplicadas, sin duda por no ser lo suficientemente claras, las empresas deben poder proteger a sus empleados", dijo el ministro de Salud, Olivier Véran, en una entrevista con la radio RTL que reflejó la agencia Télam.

La escasez de barbijos fue uno de los mayores problemas a los que se enfrentó el país durante la propagación desenfrenada de la Covid-19 en marzo y abril pasados, y es también uno de los principales argumentos de las denuncias presentadas contra las autoridades por su gestión de la crisis sanitaria.

Ante un eventual rebrote de la epidemia, el Gobierno del presidente Emmanuel Macron instó a las compañías a comprar los excesos de stock de mascarillas que tienen los fabricantes textiles franceses, quienes en medio de la crisis reconvirtieron su producción ante el pedido de las autoridades.

"Hay un riesgo de una nueva circulación del virus", alertó ante una comisión parlamentaria la secretaria de Estado de Economía, Agnès Pannier-Runacher, "Pediremos a las empresas prever diez semanas de stock de barbijos, recordándoles que ahora tenemos productores franceses".

Se trata de una iniciativa que pretende evitar un nuevo "confinamiento generalizado" en caso de una segunda ola, precisó por su parte el titular de Salud. 
"Vimos que cuando hay un solo stock centralizado en un gran almacén se puede perder el rastro, eso no sucederá nunca más", opinó Verán, quien apeló a la decentralización de los insumos sanitarios en empresas, hospitales y centros de salud.