El líder norcoreano, Kim Jong-un, envió un mensaje de condolencias y una corona fúnebre a Corea del Sur con motivo del fallecimiento de la ex primera dama Lee Hee-ho y aunque evitó transmitir un mensaje directo a Seúl en pleno estancamiento del diálogo, el hecho se considera un gesto de distensión entre ambas Coreas.

La hermana del líder norcoreano, Kim Yo-jong, entregó personalmente las flores y el mensaje a una delegación surcoreana en la aldea de Panmunjom, en la militarizada frontera que divide ambos países, según informó la agencia EFE.

La hermana y mano derecha de Kim "expresó su deseo de seguir impulsando la cooperación intercoreana para honrar el esfuerzo de Lee Hee-ho en pos de la reconciliación y la cooperación del pueblo coreano", dijo el director de la Oficina Nacional de Seguridad, Chung Eui-yong, quien encabezó la delegación del Sur, al equipo de prensa local designado para acudir a Panmunjom.