El presidente estadounidense, Joe Biden, afirmó que el papa Francisco le dijo, durante la reunión privada que mantuvieron este viernes en el Vaticano, que debería seguir tomando la comunión, a pesar del movimiento de obispos conservadores que propone no ofrecérsela a políticos a favor del derecho al aborto.

Biden, que viajó a Italia para participar de la Cumbre de Líderes del G20 en Roma, reconoció ante la prensa que él y el pontífice no están de acuerdo sobre el aborto, pero aclaró que ese tema no surgió en el encuentro entre ambos, que duró unos 90 minutos.

Sin embargo, el presidente norteamericano agregó: "Hablamos recién sobre el hecho de que estaba feliz de que yo fuera un buen católico, y (que) debería seguir recibiendo la comunión".

La frase de Biden tuvo como marco la fuerte división que hay en el episcopado estadounidense por la negativa de los sectores conservadores a darle la comunión por su postura favorable al aborto legal.

El sucesor de Donald Trump dijo también que Francisco bendijo su rosario y que cada uno rezaron mutuamente por el otro. 

"En el transcurso de sus cordiales conversaciones, se ha hablado del compromiso común con la protección y el cuidado del planeta, de la situación sanitaria y la lucha contra la pandemia de Covid-19, así como del tema de los refugiados y la asistencia a los migrantes", planteó por su parte el Vaticano en un comunicado posterior a la reunión.

La cálida relación entre Biden y Francisco

Se trató de una cálida recepción del Papa hacia el presidente católico, lo que se hizo evidente por su duración, de una hora y cuarto más otros 15 minutos de intercambio de regalos. A comparación, el pontífice argentino había concedido solo media hora a Trump en 2017 y 50 minutos a Barack Obama en 2014.

La buena y fluida la relación entre Biden y Francisco también se vio en los chistes. "Soy el único irlandés que has conocido que nunca ha bebido alcohol", dijo el estadounidense, conocido por ser abstemio, en referencia al origen de su familia.

El demócrata, de 78 años, bromeó con las edades de ambos, al afirmar que tanto él como Francisco, de 84, se sienten mucho más jóvenes de lo que aparentan. Además, al ingresar se presentó ante el pontífice como "el marido de Jill".

"Dios te ama", y "usted es el mayor guerrero por la paz que yo he conocido jamás" fueron otras de las destacadas frases que Biden le dijo en persona a líder de la Iglesia católica.

La diplomacia entre el Vaticano y Estados Unidos

Se trató del primer encuentro entre ambos en calidad de mandatarios. Previamente, el Papa recibió a Biden en dos ocasiones cuando era vicepresidente de Barack Obama, en 2013 y 2016. También se encontraron en la visita de Francisco a Washington en 2015.

El mandatario demócrata y Jorge Bergoglio son considerados los dos católicos más poderosos del mundo, un hecho excepcional si se tiene en cuenta que Biden es el segundo presidente norteamericano de la historia en profesar esta fe dentro del cristianismo, luego de John F. Kennedy.

Por otro lado, la reunión de este viernes se dio tras la distancia que existió entre el Papa y la administración de Trump, quien a través del entonces secretario de Estado Mike Pompeo atacó en 2020 al Vaticano por el acercamiento de la Santa Sede a China, cristalizado en la renovación que se hizo el año pasado de un histórico acuerdo de 2018 para la designación conjunta de obispos entre Roma y Beijing.

Sobre ese tema pareció expresarse el Vaticano cuando en su comunicado oficial aseguró que "también se hizo referencia a la protección de los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de religión y de conciencia".